México, EFE. El área de análisis económico del español BBVA calificó de "avance significativo" y "cambio estructural de la mayor importancia" la iniciativa de reforma energética de México, presentada el lunes pasado por el presidente Enrique Peña Nieto.

"La propuesta de reforma constituye, sin duda, un avance significativo respecto a la situación actual en materia energética en México", indicó un análisis del Servicio de Estudios Económicos del BBVA.

Agregó que sugerir una enmienda a uno de los artículos fundamentales de la Constitución mexicana representa un cambio crucial en este país, que "de aprobarse redituará en importantes beneficios para la economía".

La iniciativa de reforma energética de Peña Nieto propone cambiar el artículo 27 de la Constitución para eliminar el monopolio de la empresa estatal Pemex en la producción de hidrocarburos y permitir su asociación con empresas privadas bajo el esquema de utilidades compartidas.

Actualmente, la ley permite la participación limitada en este sector mediante contratos de servicios múltiples, que fueron aprobados en la reforma de 2008.

El BBVA consideró que únicamente con estos incentivos México tendrá acceso al capital, a la tecnología y al capital humano especializado en los "retos que representan la explotación de los recursos petroleros no convencionales y en aguas profundas".

No obstante, los expertos del BBVA aclararon que para tener una valoración más completa y adecuada de la reforma "habrá que conocer las leyes secundarias que la acompañarían, en las que se definirán varios aspectos fundamentales que quedan abiertos".

"En particular, habrá que conocer qué forma pueden tomar los contratos de utilidad compartida", indicó este estudio.

El documento señala que aunque algunos inversionistas esperaban una apertura mediante el esquema de concesiones para atraer inversión privada, la propuesta de contratos "no representa, necesariamente, una desventaja".

Aseguró que estos contratos pueden ser diseñados para que tengan una eficacia similar a la de las concesiones, e incluso podrían dar mayor seguridad jurídica.

Para atraer la inversión privada, las normas y regulaciones de esta reforma deberán "brindar términos de contratos internacionalmente competitivos ante el costo de oportunidad de las empresas energéticas de invertir en otras regiones del planeta", precisó.

El BBVA consideró que únicamente con estos incentivos México tendrá acceso al capital, a la tecnología y al capital humano especializado en los "retos que representan la explotación de los recursos petroleros no convencionales y en aguas profundas".

Por otro lado, los analistas consideran una debilidad de la reforma que la empresa no quede expuesta a una competencia en igualdad de condiciones con otros participantes, lo que hará que los cambios para mejorar la operación de Pemex sean más lentos.

La iniciativa calcula que de aprobarse la reforma se alcanzaría una producción de petróleo de tres millones de barriles diarios en 2018 y 3,5 millones en 2025.

"Sin embargo, los mayores costos de producir petróleo de más difícil extracción podrían constituir serios obstáculos para el cumplimiento de esas metas", aclara el estudio.

También señala la necesidad de una regulación efectiva para que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pueda cumplir con la meta de lograr tarifas competitivas en este sector, así como promover la inversión en energías renovables para cumplir con el compromiso de desarrollo sustentable y cambio climático.

Para alcanzar las metas de lograr un aumento de un punto porcentual adicional del PIB en 2018 y de dos puntos en 2025, se requiere de un incremento anual de US$5.000 millones adicionales en las inversiones como resultado de la reforma, precisó.