Los precios de los bienes agrícolas del campo venezolano subieron 80,2% en los últimos 12 meses, de acuerdo con las cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV).

En los primeros siete meses de este año, este rubro acumula un alza de precios de 38%. Sólo en el mes de julio el incremento fue 1,6%, de acuerdo con el BCV.

Entre julio de 2012 y julio de 2013, el sector agrícola se ha enfrentado a trabas que terminaron por impactar los precios de los productos en manos del consumidor.

El alza de 80,2% en un año es atribuida por Aquiles Hopkins, vicepresidente de Fedeagro, al "enorme incremento en los costos de producción".

El indicador combina los efectos de la devaluación de 46% de febrero, aumentos de los sueldos y salarios, escasez de insumos para la producción y al fuerte impacto que causa la falta de repuestos para implementos, equipos y maquinarias agrícolas.

"La escasez de repuestos es tan marcada, es tan difícil acceder a ellos y a las maquinarias, que se ha desatado un incremento desmedido en sus precios, pero al productor agrícola no le queda otra opción que asumirlo, tenemos que pagarlo", dijo Hopkins.

Agregó que el Ejecutivo lleva más de un año sin entregar divisas a las fabricantes y distribuidoras de tractores y repuestos básicos, que no se producen en el país en las cantidades suficientes.

"Se ha generado una onda especulativa por la escasez de repuestos, que impacta el precio de los productos agrícolas", dijo.

Repuestos básicos como rolineras y correas de tractores agrícolas, cuando se consiguen, están a precios hasta 500% más altos que el año pasado. Los cauchos están 200 y 300% más caros.

Insumos complicados. Los resultados de la inflación de 80,2% en un año también son consecuencia de los problemas que se han presentado en diferentes momentos con los insumos.

Un ejemplo de esto es el escasez de sustrato, un insumo utilizado por productores de tomate y cebolla para elaborar semilleros que luego son transplantados.

Hace un par de meses, hubo problemas con los permisos para importarlo. Su ausencia hizo que las plantas crecieran sin vigor y se perdieron 10.000 toneladas de hortalizas sembradas en 400 hectáreas, según declaró en ese momento a este diario Pedro Rivas, ex presidente de Fedeagro y productor de tomate.

Hopkins explicó que la ausencia de este insumo mermó la oferta de hortalizas, rubros vigilados de cerca por el BCV.

Aunque fue solventado este problema "puntual", en opinión del presidente de Fedeagro, Tony Pestana, ese gremio entregó al Ministerio de Agricultura y Tierras un listado de insumos agroquímicos "irremplazables".

Ahí también especificó las cantidades que necesitan los productores de cada uno de ellos. La mayoría se trata de insumos especiales para las hortalizas y son distribuidos por Agropatria.

Pestana asegura que la idea es que el MAT, que dirige los destinos de Agropatria, atienda de manera especial y oportuna la disponibilidad de estos insumos, bien sea con producción o importaciones.

Asimismo, Fedeagro entregó un plan en el que se demuestra la necesidad de importar entre 4.800 y 5.000 tractores al año, de modo que se en un período se puedan alcanzar altos niveles de producción que hagan viable "el sueño de la sustitución de las importaciones de alimentos".

"Pero la realidad que vivimos es que no se han aprobado las licencias de importación, que no se han liquidado las divisas, que necesitamos el certificado de no producción, documento hecho para proteger la producción nacional, pero aquí en Venezuela no se producen ni tractores, ni implementos agrícolas, ni repuestos, en las cantidades necesarias", indica Hopkins.

Finalmente sentencia que será muy complicado recuperar niveles de producción similares a los de 2007, bajo el actual escenario económico.