Bogotá. El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, presentó este lunes los primeros 50 taxis eléctricos de origen chino que forman parte de la estrategia del gobierno nacional y distrital para proteger el medio ambiente en la capital colombiana.

Desde este lunes, los bogotanos podrán hacer uso de los vehículos azul con blanco que fueron importados con un arancel del 0% por empresas de transporte que pagaron unos US$40.000 por cada vehículo.

Petro hizo un llamado a los empresarios para que se conviertan en socios de las empresas que traen los vehículos con el fin de bajar su costo, que ya cuenta con el beneficio de la reducción del impuesto del IVA del 16% al 5% y la exención del impuesto al consumo.

“Queremos que en Bogotá nos volvamos productores de taxis y carros eléctricos, líderes en Latinoamérica, así disminuiría el precio de ese tipo de vehículos”, expresó el burgomaestre.

Se espera que por un periodo de tres años se mantenga la medida arancelaria para los taxis eléctricos que lleguen al país, que además tienen el beneficio de no ser incluidos en el programa Pico y Placa que restringe la circulación de vehículos en horas de gran congestión por la ciudad.

El director de Control Ambiental del Distrito, Fernando Molano, celebró la implementación de este tipo de transporte en Bogotá, la primera ciudad de Colombia en apostarle a esta iniciativa.

“Son taxis normales, las mismas características en rendimiento de un taxi convencional, pero éstos tienen cero emisiones y cero ruido; funciona con una batería recargable en unos puntos específicos que ya hemos acondicionado por la ciudad”, señaló.

Esta batería de gama alta, que tiene una autonomía de 300 kilómetros y demora dos horas en cargarse en ciudades a nivel del mar, será probada por primera vez en Bogotá, donde se espera ver los efectos de la altura sobre su funcionamiento.

Uldarico Peña, gerente de la empresa Radio Taxi Aeropuerto, fue uno de los empresarios que compraron un grupo de taxis a la empresa china Geely, que en Bogotá alcanzan un rendimiento de 100 a 150 kilómetros.

“Hay que ver cómo funcionan en localidades donde las vías están rotas, por lo menos sabemos que a la loma no suben, pero eso sí, la recarga de energía sale más barata que el gas, porque sólo paga 40.000 pesos al mes”, dijo Peña a medios locales.

Adriana Soto, viceministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, celebró la llegada de los vehículos al país, y confió en que más empresas se animen a comprarlos para contribuir a mitigar los efectos nocivos de la contaminación.