La Paz. Bolivia está aplicando presión a la firma india Jindal Steel & Power  para que inicie la construcción de un enorme complejo acerero o podría enfrentar la pérdida del contrato.

El gobierno ha rechazado la propuesta de Jindal para modificar los términos del multimillonario contrato firmado en 2007 y señaló que cancelará el acuerdo si Jindal no ratifica su cronograma de inversión.

La compañía tiene hasta el 19 de marzo para enviar documentos que confirmen que aún pretende mantener el acuerdo de inversión o el gobierno de Bolivia tomará posesión de un depósito por US$18 millones y considerará el contrato como cancelado, dijo el ministro de Minería, Alfredo Zaconeta.

Jindal debe invertir US$2.100 millones en un plazo de ocho años en Bolivia para desarrollar minas de mineral de hierro y construir una planta siderúrgica integrada que puede producir 1,7 millones de toneladas al año de productos largos. Sería la mayor inversión que haya hecho una compañía india en Latinoamérica.

La compañía planeaba iniciar la construcción este mes, pero en febrero el director de Jindal Steel Bolivia, Arvind Sharma, declaró a Dow Jones Newswires que la compañía desea cambiar algunos aspectos técnicos. Informaciones de la prensa local señalaban que había inquietudes en cuanto al suministro de energía para el horno de gas eléctrico, y algunos problemas con los elevados niveles de fósforo detectados en el mineral de hierro.

El viernes, Sharma no respondió a los llamados telefónicos para ampliar esta información. Zaconeta, vocero del ministerio, sostuvo que el gobierno no cederá en sus demandas.

La compañía se había adjudicado los derechos mineros para 20.000 millones de toneladas de mineral de hierro de las minas El Mutún, en conjunto con la acerera estatal boliviana, Empresa Siderúrgica del Mutún.

El proyecto generará 6 millones de toneladas de hierro esponja y 10 millones de toneladas de pellets de acero anuales.