La Paz. Bolivia inició un estudio microbiológico y genético en el Salar de Uyuni, con el propósito de hallar nuevas bacterias que sirvan para cristalizar, reponer y analizar nuevos procesos industriales en ese inmenso depósito de sal, situado a 3.650 metros sobre el nivel del mar, en el departamento de Potosí, informó la jefa del Departamento de Seguridad Industrial y Medio Ambiente de la Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos, Jenny Carrasco.

Carrasco explicó que se contrató a investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, para recopilar muestras de al menos 30 puntos georreferenciales del Salar de Uyuni, que serán analizadas química, genética y microbiológicamente en centros especializados de España.

"Este es un estudio que se está haciendo a través de la Unidad de Medio Ambiente, para esto, se ha contratado a investigadores, que son de la Universidad Autónoma de Madrid, quienes harán todo el estudio microbiológico y genético de posibles bacterias y microorganismos que se puedan encontrar en el Salar de Uyuni", dijo.

El estudio, que demandará alrededor de US$200 mil, se inició hace dos meses y estará concluido en 600 días calendario.

Según Carrasco, la iniciativa también busca analizar el impacto medioambiental de las operaciones industriales en la región.

Apuntó que se presume la existencia de microorganismos capaces de reponer gradualmente las cantidades consumidas de sal y "sulfato reductores", que reducirían el gasto de reactivos que se utilizan actualmente para la obtención de cloruro de potasio y carbonato de litio.

"Los científicos harán los estudios de toda la flora microbiana que se encuentra en el Salar. Anualmente se repone el Salar, se ha repuesto, parece estar asociado con la actividad microbiana que hay. Entonces, esto recién se conocerá", manifestó.

El Salar de Uyuni, ubicado al suroeste de Bolivia, tiene una superficie de 10.582 kilómetros cuadrados y es considerado el mayor desierto de sal en el mundo.

La especialista de la Gerencia de Evaporíticos dijo que el estudio iniciado podría confirmar o no la existencia de la cepa bacteriana 'bacillus megaterium', capaz de generar un plástico natural alternativo a los convencionales producidos a partir del petróleo y que causan daño al medio ambiente.

Investigadores de las universidades Politécnica de Cataluña y Tecnológica de Graz (Austria) revelaron, a través de publicaciones en las revistas Food Technology Biotechnology y Journal of Applied Microbiology, que el Salar de Uyuni contiene una cepa bacteriana considerada la mayor productora de bioplásticos y que podría revolucionar los nuevos avances e investigaciones de biotecnología ambiental.