La Paz. Luego de 14 años en manos de privados, el gobierno del presidente Evo Morales confirmó la nacionalización de los ferrocarriles.

El ministro de Obras Públicas, Wálter Delgadillo, declaró que la recuperación de los ferrocarriles se va a ejecutar este año.

La medida formará parte de un ambicioso plan de desarrollo del sector, que pretende convertir a Bolivia en lugar de enlace entre puertos brasileños sobre el océano Atlántico y chilenos en el Pacífico.

Aunque el gobierno de Morales ya había anunciado varias veces en años pasados su intención de extender su política de nacionalizaciones a los ferrocarriles, ésta es la primera vez que un alto funcionario pone una fecha al plan.

Para concreta la operación, el gobierno pretende crear la Empresa Boliviana de Ferrocarriles, que funcionará para la carga de hierro de este a occidente, además del traslado de pasajeros.

El gobierno del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada nacionalizó las dos redes de ferrocarriles bolivianas por US$14 millones, al grupo chileno Cruz Blanca.

El grupo chileno traspasó la red andina a la estadounidense Genesee Wyoming, y ésta a su entonces socio minoritario Antofagasta Railway.

Ahora, el plan del gobierno de Morales busca unir oriente con occidente y, además, poner en orden toda la ruta occidental abandonada.

Según declaró Delgadillo a Hoy Bolivia, el plan va a ser una inversión muy fuerte, porque se está hablando de la recuperación de una vieja ruta y de un nuevo corredor ferroviario de este a oeste para el traslado esencialmente de hierro

Delgadillo dijo que Morales, que en los tres últimos años nacionalizó la industria petrolera y parte de la minería, se propone recuperar la propiedad de los ferrocarriles mediante "un traspaso ordenado, serio y responsable".

El plan, que conllevaría una modernización de toda la red, costaría al menos US$2.000 millones, que Bolivia espera financiar con cooperación de China, agregó el ministro, en declaraciones este lunes a la cadena radial estatal Patria Nueva.

China está convirtiéndose en un importante socio de Bolivia, a la que vendió recientemente aviones de uso civil y comprometió construir y financiar un sistema propio de comunicación es vía satélite que costaría unos US$300 millones.

Con información de Reuters