La Paz. El gobierno boliviano rechazó hacer modificaciones al contrato de US$2.100 millones con la empresa india Jindal Steel & Power Ltd. en el proyecto siderúrgico El Mutún, cercano a la frontera suroriental con Brasil.

A fines del 2007, Jindal adquirió derechos de explotación compartidos con el Estado por 40 años en el área de El Mutún considerado uno de los mayores depósitos mundiales de hierro, con una reserva de 40.000 millones de toneladas.

El inicio de las inversiones mayores de Jindal en El Mutún debió producirse a fines del 2008, sin embargo, por varias dificultades administrativas del gobierno, fue reprogramado para el segundo semestre del 2009.

"Lamentablemente Jindal no ha cumplido sus compromisos con el Estado", dijo el ministro de Minería, José Pimentel, a la radio local Erbol.

"El año pasado debieron haber invertido US$300 millones. Ellos (Jindal) nos han dicho que han invertido US$60 (millones), pero según las auditorías que estamos revisando (la inversión) no pasa de US$20 (millones)", agregó Pimentel. Según la autoridad, la empresa india planteó al gobierno de Evo Morales reducir la producción de acero y su calidad, así como exportar el metal a un mercado regional, contrario a lo que estipula el contrato original.

"Nos han planteado cambiar algunos términos del contrato (...) nosotros hemos rechazado esa propuesta", dijo Pimentel.

La compañía india se habría comprometido a invertir US$1.500 millones hasta 2014, pero con montos variables. El contrato previo establecía montos fijos de US$300 millones por un lapso de cinco años.

Entre las obras comprometidas está una planta de acero integrada con capacidad para procesar 1,7 millones de toneldas anuales.

Jindal prevé la producción anual de al menos 1,5 millones de toneladas de acero para el mercado boliviano y la exportación de mineral de hierro.

La semana pasada, el gobierno de Morales dijo que iniciará este año la explotación de hierro en la mitad del yacimiento del Mutún en un emprendimiento enteramente estatal.

Pimentel aseguró que el proyecto requeriría una inversión de US$1.100 millones.