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Bonificaciones para ejecutivos: la iniciativa que impulsan las empresas en América Latina para una sostenibilidad a prueba de crisis

En busca de cumplir con los criterios ESG, algunas empresas están incluyendo entre sus acciones la entrega de incentivos a sus CEO cuando se cumplen los indicadores de sostenibilidad.
Miércoles, 15/09/2021 Daniela Arce

La pandemia no sólo aceleró la transformación digital en las empresas privadas, sino también la adopción de un enfoque medioambiental, social y de gobernanza (conocido como ESG, por sus siglas en inglés), criterios que se introdujeron en 2004 por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas y que hoy se incluyen cada vez más en el corazón del negocio de algunas empresas en la región.

Las metas en reducción de emisiones, consumo de agua y energía, entre otras, hoy comparten espacio con las metas presupuestales y financieras de las compañías y se han convertido en una forma de evidenciar su compromiso con la sustentabilidad del planeta.

Y justamente para alinear a los líderes de las organizaciones con estos objetivos, cada vez más empresas están optando en Estados Unidos y Europa por vincular los bonos que recibe su management al cumplimiento de las metas en temas ESG. Y la tendencia empieza a abrirse paso en las grandes empresas en América Latina.

“El indicador de sostenibilidad de las planillas de desempeño de las subsidiarias forma parte del plan de incentivos de los CEO y de su primera línea de reporte. Los indicadores varían por empresa, dependiendo de las iniciativas priorizadas en cada una y que están alineadas con el core de su negocio y sus prioridades estratégicas”, cuenta Darice Gubbins, head de Sostenibilidad del holding financiero multilatino Credicorp, quien explica que este indicador forma parte del programa de Sostenibilidad creado por el grupo en 2020.

Según el estudio “ESG and Executive Compensation: Hearing from board members globally” (ESG y compensación ejecutiva: escuchar a los miembros de la junta a nivel mundial) de la multinacional británica de gestión de riesgos, corretaje de seguros y asesoría Willis Towers Watson, que entrevistó a 170 miembros de la junta en más de 20 países, casi cuatro de cada cinco encuestados (78%) planea cambiar la forma en que usan los ESG con sus planes de incentivos ejecutivos durante los próximos tres años. De hecho, el 41% piensa introducir medidas ESG en sus planes de incentivos a largo plazo durante los próximos tres años, mientras que el 37% estima que introducirá medidas ESG en sus planes anuales de incentivos. Esta misma encuesta identifica que la inclusión de los criterios ESG a las remuneraciones son una preocupación más visible en Europa, Asia Pacífico y Norteamérica. 

En América Latina, sin embargo, no son muchas las empresas que bonifican a los ejecutivos C-Level cuando se cumplen las metas de sostenibilidad. Si bien cada vez hay más casos como el de Credicorp, todavía no se producen de forma masiva. “Existen algunas empresas que ya comienzan a hacerlo, porque ven una oportunidad interesante en las finanzas sostenibles. Sin embargo, no es todavía un tema extendido y lo que se logra ver es cómo poco a poco se van alineando a ello los esquemas de compensación”, dice Eduardo Aguinaga, profesor de EGADE Business School de México.

Dando el ejemplo

En 2020, en medio de la pandemia, la empresa de cosméticos L’Oréal, lanzó el programa a nivel global “L’Oréal for the Future” (L’Oréal por el Futuro), con el cual se introdujeron objetivos de sustentabilidad que inciden en la evaluación de desempeño de todos los altos ejecutivos de la empresa. Algunos de estos objetivos incluyen que para 2025 la totalidad de sus envases de plástico serán rellenables, reutilizables, reciclables o transformables en compost; y que para 2030 esperan reciclar o reutilizar todos los residuos generados en sus centros, entre otras metas.

“El programa requiere de una profunda transformación para la empresa, porque debemos considerar el impacto que creamos más allá de esta. En esta lógica, los resultados no financieros del Grupo se miden con la misma rigurosidad con se evalúan los resultados financieros. Esto implicó integrar la función de la sustentabilidad dentro de nuestro Comité Ejecutivo a nivel mundial y a nivel local, durante el ejercicio de nuestro primer compromiso público con metas a 2020, además de involucrar a todos los roles y departamentos dentro de la organización en esta nueva forma de operar. Actualmente, parte del bono anual de los altos directivos de L’Oréal depende del logro de objetivos vinculados con el programa L’Oréal for the Future”, indica Marcela Siri, directora de Asuntos Corporativos, Engagement & Sustentabilidad.

En dos años más, incluso, estos objetivos tendrán que ser asumidos por todos los colaboradores de la empresa, “lo que nos permitirá empujar el concepto de sustentabilidad aplicada a cada una de las posiciones. Hoy en día, la sostenibilidad está en el centro de la estrategia del Grupo, en términos de gobernanza y desempeño. Pero sabemos que debemos ir más lejos”, dice Siri.

Aguinaga explica que en las empresas que llevan a cabo esta práctica, “lo más común es ligar los incentivos a ciertos KPI (indicadores clave de desempeño, por sus siglas en inglés) de la compañía. De esta forma, se alinean los incentivos y se motiva de forma más efectiva a los altos mandos de la organización para que se alcancen los objetivos relacionados con la sostenibilidad”. 

“​​Hay empresas que toman en consideración los objetivos ambientales para sus bonos, ya sea en función de referentes dados por estándares internacionales o por la consecución de los objetivos propios. Otras lo hacen siguiendo un criterio funcional, como la empresa cervecera neerlandesa​ Heineken, que brinda bonos de acuerdo al cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad de cada área. También hay empresas que además de los criterios ambientales incluyen otros índices de sostenibilidad, reducción de emisiones de CO2 o cuotas de mujeres en puestos de responsabilidad en la organización, por ejemplo”, explica Kety Jáuregui, profesora de la peruana Universidad ESAN.

En cuanto al porcentaje de los bonos que se vinculan a criterios ESG, este también es variable: Jáuregui dice que “el fabricante de circuitos integrados Intel ofrece 3% de bonificaciones anuales a sus empleados de acuerdo a las métricas y objetivos de sostenibilidad ambiental; la empresa de energía Xcel Energy brinda una tercera parte de la bonificación anual de su CEO, en función del cumplimiento de los objetivos de emisión de CO2. Alcoa, productora de aluminio, vincula el 20% de su plan de compensaciones a directivos con métricas no financieras que incluyen objetivos de reducción de dióxido de carbono”. 

En Credicorp, la medición de desempeño es anual e impacta actualmente a los CEO y a sus Comités de Gestión. “Si bien la evaluación es anual, el seguimiento de las métricas corporativas es trimestral a nivel holding. A nivel subsidiaria, el seguimiento específico de las iniciativas es mensual. La primera medición se realizará en 2022, respecto del ejercicio 2021”, dice Darice Gubbins.

Actualmente, Credicorp cuenta con políticas ambientales para créditos, inversiones responsables, diversidad en el Directorio; programas de equidad de género; gestión de huella de carbono en todas sus subsidiarias; productos inclusivos; y programas de educación financiera. “Nos encontramos también en la exploración de alternativas de productos sostenibles y responsables con el medio ambiente, así como también en la expansión del portafolio de microfinanzas”, añade Gubbins.

Alinear, vincular y motivar

Aunque este tipo de iniciativas son necesarias para lograr que la sostenibilidad traspase a toda la empresa resulta vital que existan políticas de sostenibilidad que permitan establecer incentivos, pero también hacer evidentes los beneficios de estas implementaciones para motivar de mejor forma al personal de la empresa. 

Tanto para Aguinaga como para Jáuregui, es necesario que los ejecutivos asuman la responsabilidad en el logro de ciertos objetivos ligados a los factores ESG. Esto, especialmente porque involucra la gobernanza e impacta a nivel externo e interno.

“Una empresa con objetivos bien definidos y claros que se enfilan por la línea de la sostenibilidad permite tomar ventaja de las oportunidades que ofrece el mercado financiero y el apetito de los inversionistas que buscan alternativas de inversión ESG. Antes solía mencionar algunos ejemplos de gestores de inversiones y bancos que comenzaban a pronunciarse sobre este tema, pero hoy ya no es posible encontrar una institución financiera de buen nivel que no declare su interés sobre el tema”, dice Aguinaga, de Egade. 

En tanto, Kety Jáuregui, de ESAN, añade que es importante hablar de vincular y motivar: “El hecho de que exista una correspondencia entre los planes de compensación y el tipo de metas no solo plantea el reconocimiento del esfuerzo, siendo un factor de atracción y retención del talento, sino que además expresa y canaliza de manera concreta el compromiso de la organización por crear, en este caso, una cultura de sostenibilidad, que obtiene resultados pero no a cualquier precio, sino cuidando el equilibrio social, ambiental, económico y éticos implementando prácticas de buen gobierno corporativo”.

Una práctica con futuro

Credicorp y L’Óreal están iniciando un proceso para impulsar la sostenibilidad, buscando lograr nuevas y más ambiciosas metas en este ámbito de cara al actual escenario económico y medioambiental, donde urgen medidas transformadoras y que impacten. 

“Sabemos que las metas de nuestro nuevo programa de sostenibilidad son extremadamente ambiciosas. Sin embargo, estamos convencidos de que la única forma de lograrlas será creando soluciones cada vez más innovadoras y revolucionarias, tanto a nivel global como a nivel local. Nuestra determinación para avanzar probablemente nos llevará nuevamente a reinventar por completo la manera en que realizamos nuestro trabajo. En este camino, el compromiso y el reconocimiento de nuestros equipos será clave”, indican en L’Óreal.

En Credicorp, “al incluir la visión de sostenibilidad en el corazón del negocio y en los incentivos de la alta gerencia, se ha generado mayor visibilidad, conciencia, coherencia y compromiso con el programa por parte del directorio, alta gerencia y los equipos que implementan las iniciativas. Esto asegura que las estrategias y los planes se implementen de forma exitosa y perduren en el tiempo”, dice Gubbins. 

Pese a que se trata de una práctica que no muchas empresas están realizando, es probable que se incremente con el tiempo, impulsada por la creciente necesidad para llevar a cabo iniciativas de sustentabilidad. De acuerdo con un estudio de Willis Towers Watson a 338 directorios globales, realizada en 2020, el 32% de los directorios planea vincular los ESG a métricas para el pago de ejecutivos dentro de los próximos 12 meses y un 37% adicional planea hacerlo dentro de los próximos tres años. 

Dadas las tendencias por atender a la sostenibilidad y el rol de las empresas en esta misión, las que fueron reforzadas por la pandemia, lo más probable es que se vayan haciendo más frecuente en el mundo laboral a nivel global. Quizá en nuestra región esto ocurra con más lentitud que en otros lados, pero la presión hará que sin dudas las empresas aceleren estas prácticas.