Londres. La petrolera BP dijo que pagará todos los daños vinculados al gigantesco derrame de crudo que vertió una plataforma que operaba para la compañía en el Golfo de México y que podría transformarse en uno de los peores desastres ecológicos en la historia de Estados Unidos.

"Estamos asumiendo total responsabilidad por el derrame y lo limpiaremos, y honraremos a toda la gente que pueda presentar reclamos legítimos por los daños. Vamos a ser muy pero muy activos en todo eso", dijo el viernes a Reuters Tony Hayward, presidente ejecutivo de BP, en una entrevista.

El enorme derrame, que comenzó cuando una plataforma petrolera se incendió y se hundió la semana pasada, alcanzó el viernes a refugios de vida silvestre y marina en la costa de Luisiana.

El costo para la industria pesquera de Luisiana podría ser de 2.500 millones de dólares, mientras que el impacto sobre el turismo a lo largo de la costa de Florida podría llegar a 3.000 millones, dijo Neil McMahon, analista de la firma de inversión Bernstein, en una nota de investigación el viernes.

El derrame también podría afectar los planes del presidente Barack Obama para abrir nuevas áreas para perforar costa afuera de Estados Unidos, dijo Hayward. "La industria podría tener que lidiar con el asunto de qué debe abrirse y que no", agregó.

Sin embargo, el presidente ejecutivo espera una respuesta eficaz al derrame, incluyendo una flota de 80 buques y varios aviones. "Sería extraño decir que (el derrame) no debería influenciar al debate. El resultado del debate dependerá en última instancia del éxito que tengamos en lidiar con este incidente", agregó.

Las regulaciones sobre la seguridad en la actividad de perforación también estarán bajo escrutinio, predijo y precisó que "con toda razón, habrá una reacción. Siempre que aparece algo de esta magnitud, los reguladores deben ser muy estrictos acerca de lo que pueden hacer para garantizar que nunca vuelva a suceder algo como esto".

Dijo que los posibles cambios podrían estar relacionados con las pruebas de los equipos, como los que previenen erupciones en el suelo marino que en el caso del Golfo de México falló en cerrar el flujo de petróleo, aunque agregó que sería imposible decir cómo se podría mejorar hasta que la causa del accidente sea conocido.

Las fallas en la prevención de explosiones son extremadamente inusuales y los equipos son probados regularmente.

La magnitud del desastre también podría conducir a cambios en las normas sobre el otorgamiento de licencias en las aguas profundas del Golfo de México, dijeron analistas.

El gobierno puede limitar las licencias de operaciones a las grandes compañías, como BP, que cuentan con dinero y capacidad como para realizar grandes operativos de limpieza.