Sao Paulo. El gobierno de Brasil planea acumular reservas de etanol en 2010 para evitar una posible caída de los precios cuando comience la nueva temporada en abril, dijo el ministro de Agricultura, Reinhold Stephanes.

"El gobierno está atento a esta necesidad y ha guardado 2.000 millones de reales (US$1.100 millones) (...) para financiar estas reservas", dijo Stephanes al diario Valor Economico, en declaraciones publicadas este viernes.

Los precios del etanol en Brasil estuvieron especialmente volátiles en 2009, cuando muchas empresas golpeadas duramente por la crisis económica no tuvieron más opción que apresurar la venta del combustible para recaudar dinero, forzando los precios hacia abajo en el proceso.

Pero precios extremadamente bajos durante la mayor parte de la temporada llevaron a un aumento del consumo que elevó los valores hacia fin de año.

Eso finalmente provocó que en enero el gobierno redujera temporalmente la mezcla obligatoria de etanol en gasolina comercial de 25 a 20%.

Mayores lluvias al promedio desde mediados de 2009 redujeron el tiempo disponible para la molienda de caña de azúcar en los ingenios azucareros y disminuyeron la calidad de la caña, que llevó a una producción menor a la esperada.

Se proyecta que la producción de etanol en el centro sur de Brasil caerá a 23.400 millones de litros, de 25.100 millones de litros en 2008/2009, su primer declive anual en casi una década.

Se espera que la próxima cosecha de caña de Brasil alcance un volumen récord y el Gobierno teme otra caída aguda de los precios desde abril/mayo, cuando los nuevos suministros comiencen a entrar al mercado.

Los precios del etanol en las estaciones de combustible están actualmente a su mayor nivel en varios años.

La acumulación de reservas no es una idea nueva en Brasil, pero la iniciativa no fue totalmente lograda en los últimos años.

En abril de 2009, el gobierno aprobó 2.300 millones de reales en financiamiento para el almacenamiento de 5.000 millones de litros de etanol, pero la mayoría de las empresas estaban en una situación financiera delicada y no tenían suficientes garantías para ofrecer a los bancos.

Stephanes dijo también que el gobierno debería decidir en febrero si suspenderá o no el arancel a la importación de etanol, que fue solicitado a fines del año pasado por la Asociación de la Industria Azucarera de Brasil, Unica.

El escenario de reservas extremadamente bajas de etanol durante el período entre cosechas de diciembre a marzo en el centro sur de Brasil ha dado pie a rumores de mercado sobre posibles importaciones del biocombustible, pero aún no se han confirmado compras desde el exterior.