Río de Janeiro. La concentración del sector petroquímico de Brasil en una compañía no representa un riesgo para los consumidores, señaló el ministro de Minas y Energía brasileño, Edison Lobão.

Los comentarios del ministro se producen tras el acuerdo del viernes, cuando Braskem adquirió el control de su rival Quattor por 870 millones de reales (US$477 millones).

La estatal Petrobras tendrá 49,9% de la nueva compañía, mientras que el conglomerado industrial Odebrecht, que no cotiza en bolsa, mantendrá la participación restante de 50,1%.

Petrobras tiene participaciones tanto en Braskem como en Quattor y la adquisición la ayudaría a consolidar sus activos petroquímicos.

"Petrobras está en el negocio y seguirá las reglas en el interés de la sociedad brasileña", dijo Lobão al servicio local de noticias Agência Estado.

"Es el gobierno, con sus dedos en los controles, quien regula el mercado".

El acuerdo entre Braskem y Quattor creó al principal productor de resina plástica de toda América, lo que da a la compañía el nivel para competir con gigantes del sector como Dow Chemical Co. y  BASF.

Sin embargo, la nueva compañía producirá 100% del polietileno, polipropileno y PVC de Brasil, resinas usadas para producir desde utensilios de cocina hasta partes de automóviles.