Brasilia. Brasil apostará en 2010 por medidas de promoción de sus exportaciones y la negociación de acuerdos para reducir las barreras a sus productos en Estados Unidos, en un intento por recuperar parte del terreno perdido en ese mercado norteamericano el año pasado, dijeron autoridades y empresarios.

La idea es garantizar que el país tenga la suficiente competitividad para aprovechar todas las oportunidades que se presenten con la esperada recuperación de la demanda en Estados Unidos.

Las exportaciones brasileñas a Estados Unidos cayeron más de 40% en 2009 y, con eso, ese país perdió en favor de China el lugar de mayor socio comercial de Brasil.

El movimiento preocupa porque Estados Unidos es un gran consumidor de productos manufacturados, es decir, que tienen mayor valor agregado y precios menos volátiles que las materias primas.

"El elemento central para retomar las exportaciones a Estados Unidos será el ritmo de crecimiento de la economía estadounidense, pero el gobierno (de Brasil) quiere actuar para crear condiciones favorables de manera que los empresarios brasileños disputen el mercado", dijo el secretario de Comercio Exterior del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Welber Barral.

Barral afirmó que Brasil también espera avanzar en la reducción de barreras para productos como el jugo de naranja y los camarones.

Estados Unidos aplica tasas anti-dumping contra los camarones importados de Brasil desde 2005.

El jugo de naranja también enfrenta estas medidas para-arancelerias y es perjudicado, según el gobierno, por las preferencias comerciales que concede Estados Unidos a otros países, como México.

Oportunidades. Para Alessandro Teixeira, presidente de la agencia de promoción de exportaciones del gobierno (Apex), los productos agroindustriales son los que tienen mayor posibilidad de rendir bien este año, entre los que destacan los alimentos industrializados como los cafés finos y los jugos.

Los mármoles y granitos brasileños también podrían resultar beneficiados por una menor competencia de los productos chinos, que debieran dirigirse más a responder el esperado aumento de la demanda en el propio país asiático.

Productos como electrodomésticos, máquinas y equipamientos, calzados y textiles -que enfrentan una competencia más agresiva de los productos asiáticos- tendrán que diferenciarse mejor para elevar sus exportaciones a Estados Unidos.

"O invertimos en nichos de mercado, como ya estamos haciendo, o vamos a tener problemas", dijo Alessandro.

"Brasil tiene hoy una imagen altamente positiva en el mundo y es momento de vincular eso a la capacidad del país de exportar (productos) manufacturados", opinó José Augusto de Castro, vicepresidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil.

Pero De Castro alertó que, en momentos de competencia mundial extrema, Brasil tiene la desventaja de su apreciado tipo de cambio.

La moneda brasileña, el real, acumuló un alza de alrededor del 34 por ciento frente al dólar en 2009.