De acuerdo con un estudio elaborado para la Cámara Guatemalteca de la Construcción (CGC), este sector debería crecer a un ritmo del 5% en el 2014, pero la incertidumbre y las reformas fiscales se han convertido en un muro que obstaculiza su desarrollo.

Según el analista Paulo de León, quien hizo la investigación, una de las razones para crecer es que en los próximos 20 años la población pasará de 14 a 22 millones. Además, la urbanización aumenta y en el mismo período pasará de 55% a 65%.

De León agregó que otro factor a favor es que en las próximas dos décadas el crecimiento de ciudades alternas como Quetzaltenango y otras de la provincia requerirán mayor infraestructura y proyectos de vivienda.

El cuarto aspecto a considerar es que los ingresos promedio de la población económicamente activa pasarán de US$4 mil a US$9 mil en el mismo tiempo.

Sin embargo, los constructores no encuentran la fórmula que les permita edificar al sector y según José Luis Aguero, presidente de la CGC, aunque hay grandes proyectos de infraestructura y de construcción de centros comerciales, el próximo año solo se experimentará un leve aumento.

Según el constructor, en lo que va del 2013 el índice de desempleo en el sector registró -19%, mientras que la venta de casas bajo el sistema FHA reportó un 12% de reducción.