Cementos Progreso invertirá US$720 millones en una nueva planta productora. La construcción comenzó este viernes en el municipio de San Juan Sacatepéquez, ubicado en el noroeste del departamento de Guatemala.

San Gabriel será la fábrica de cemento más grande y moderna de Centroamérica dijo Mario Orellana, gerente de operaciones de Cementos Progreso, en declaraciones al matutino El Periódico.

Se trata además de la apuesta financiera más importante de la firma, en sus 113 años de historia.

La producción de la planta San Gabriel sumará 2,2 millones de toneladas anuales, es decir, cerca de 6.400 toneladas por día. Con esto prevé abastecer el mercado local.

Los trabajos se prolongarán durante tres años. En 2017 ya estará habilitada para producir, dijo por su lado Plinio Herrera, vocero de la compañía.

Así, la capacidad conjunta de las dos plantas de Cementos Progreso -San Gabriel y San Miguel (El Progreso)- rondará las cinco millones de toneladas por año. Con esto se podrá atender la demanda guatemalteca, estimada en 3,8 millones de toneladas.

La planta generará unos 2.000 puestos de trabajo durante la fase de construcción y 450 empleos fijos cuando ya opere de fijo.

El proyecto incluye programas de reforestación, capacitación y apoyo a los planes de desarrollo del municipio de San Juan Sacatepéquez. Dentro de las 836 hectáreas del proyecto, la planta ocupará 64 y en el resto áreas verdes.

Óscar Pérez, gerente de gestión ambiental de la empresa, dijo que se cuenta con estudios auditados por la firma finlandesa Poyry, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y la alcaldía de San Juan Sacatepéquez.

Asimismo, se donará al Estado un tramo de 14 kilómetros de carretera entre la planta y el acceso CA-1, con una inversión de US$20 millones. El gobierno podrá ampliar el tramo para concluir la vía hasta el Atlántico.

Según Orellana, el transporte de cemento representa entre el 30% y 40% de los costos.