La petrolera estadounidense Chevron registró unas pérdidas récord de US$8.270 millones en el segundo trimestre del año, frente a las ganancias de US$4.305 millones del mismo periodo del año pasado como resultado de la caída del precio del crudo y del impacto de los atípicos.

En concreto, la empresa ha indicado que ha registrado un impacto a nivel contable de US$2.600 millones, resultado de reducir a cero el valor de todos los activos de su filial en Venezuela.

"Chevron sigue comprometida con sus trabajadores, activos y operaciones en Venezuela. El actual entorno operativo y las perspectivas en general crean incertidumbres significativas sobre la posible recuperación de las inversiones de la compañía, lo que lleva a una amortización total", ha explicado la firma.

"Chevron seguirá cumpliendo sus obligaciones contractuales permitidas bajo las actuales sanciones y su licencia general, con la intención de volver a la normalidad de las operaciones a su debido tiempo", ha afirmado la empresa.

En abril, la firma de servicios petroleros Halliburton decidió cesar por completo sus operaciones en el país latinoamericano debido a que la Oficina de Control de Activos en el Extranjero de Estados Unidos (OFAC, pro sus siglas en inglés) solo permitiría realizar actividades de seguridad o mantenimiento de activos. La empresa llegó a afirmar que era "probable" que sus activos en el país fueran expropiados.

Además del cargo contable por los activos de Venezuela, durante el segundo trimestre Chevron también ha realizado un ajuste contable de US$1.800 millones a causa de la revisión a la baja de sus previsiones sobre el precio de las materias primas. De su lado, la corporación también contabilizó una ganancia extraordinaria de US$310 millones por la venta de activos en Azerbaiyán.

La facturación de Chevron entre abril y junio descendió hasta US$13.494 millones, un 65,3% menos.

De su lado, la compra de petróleo crudo y otros productos supuso un gasto de US$8.144 millones en el trimestre, un 60,9% menos. En cambio, los gastos operativos experimentaron un incremento del 13,2%, hasta US$7.198 millones.

En el conjunto de los seis primeros meses de 2020, Chevron contabilizó unas pérdidas netas atribuidas de US$4.696 millones, frente a los beneficios de US$6.954 millones del mismo periodo del año pasado, al tiempo que los ingresos descendieron un 39,2%, hasta US$44.995 millones.