Santiago. Chile comenzaba a recuperar la normalidad este lunes, luego de que la noche del domingo un apagón, el mayor en los últimos años, dejara a oscuras a gran parte de su territorio, quince días después del violento terremoto azotara la zona centro sur del país.

El corte afectó un vasto territorio, que va desde la localidad de Taltal, en el extremo norte del país, hasta Chiloé, por el sur, incluyendo la capital, Santiago, y las ciudades más golpeadas con el terremoto del pasado 27 de febrero, como Constitución y Concepción.

La falla se originó en un transformador de 500 kilovatios ubicado en la subestación Charrúa, en la región del Bío Bío, una de las zonas más devastadas por el terremoto.

La subestación, por la que pasan 1.000 megavatios de energía eléctrica, es una parte clave de la columna vertebral del sistema interconectado chileno.

La suspensión suministro se inició a las 20.43 horas locales del domingo (23.43 GMT del domingo) y cerca de las 8.00 horas de este lunes (11.00 GMT) el servicio estaba repuesto en 98%, con algunos inconvenientes precisamente en el Bío Bío, según las autoridades.

El director en funciones de la gubernamental Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), Vicente Núñez, informó que “la situación está bajo control”, y que la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) ha iniciado una investigación para determinar el origen de la falla.

A su vez, el vicepresidente de Operaciones de la distribuidora de electricidad Transelec, Eduardo Andrade, reconoció que el “sistema continúa frágil” producto del terremoto, y que será necesario someter las instalaciones a revisiones adicionales.

De todos modos, garantizó que en caso de producirse fallas a futuro, se tratará de “equipos menores”, que no deberían provocar un “apagón general” como el registrado la noche del domingo.

En enero pasado, la justicia chilena condenó a once empresas eléctricas con $6.000 millones (US$11 millones), producto de un apagón de dos horas registrado en septiembre de 2002 entre  Taltal y Linares.

Las empresas sancionadas fueron Transelec, Colbún, Endesa, Pehuenche, AES Gener, Pangue, Eléctrica Santiago (Nueva Renca de Gener), CGE, Guacolda, San Isidro e Ibener.

Inconvenientes. El apagón golpeó temporalmente a la vital producción de cobre al dejar sin energía a varias minas. Chile es el mayor productor de cobre del mundo.

En Santiago, el transporte público subterráneo quedó paralizado y los pasajeros debieron ser evacuados de los vagones.

En tanto, las comunicaciones de telefonía móvil quedaron prácticamente interrumpidas en todo el país, al igual que durante el terremoto de febrero.