El retailer chileno SMU, controlado por Álvaro Saieh, ha continuado informando a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) respecto de las partidas de sus estados financieros a marzo de 2013 que están sujetas a revisión.

Esto, luego que este lunes la empresa comunicó al ente regulador que extendería dicho proceso de control a áreas distintas de los contratos de arrendamiento, donde en un comienzo se detectaron errores que le significaron un rompimiento de covenants con los tenedores de bonos.

En este sentido, la SVS publicó la noche de este martes un Hecho Esencial en el que la compañía reporta que las “partidas de gastos sujetas a revisión corresponden, principalmente, a gastos registrados en el rubro de 'gastos de administración y ventas', donde los principales conceptos corresponden a 'gastos de personal', 'servicios básicos' y 'materiales'”.

La empresa indicó también que, con la información disponible a la fecha, aún no es posible “concluir que los resultados de esta revisión puedan afectar períodos anteriores”.

También este martes, SMU llegó a acuerdo con los tenedores de bonos, quienes aceptaron la propuesta de la compañía de que el controlador, Álvaro Saieh, suscriba US$300 millones de los US$600 millones aprobados para la realización de un aumento de capital, a cambio de suspender temporalmente el cumplimiento de los covenants o compromisos adquiridos con los acreedores respecto de dos de los ratios establecidos como obligación en sus contratos de emisión de bonos.