Pekín. China dio luz verde a un gigantesco emprendimiento conjunto por 6.000 millones de dólares para una refinería entre la firma energética estatal CNPC y la petrolera estatal venezolana Pdvsa, un paso clave que fortalecerá aún más los vínculos energéticos entre Pekín y Caracas.

La refinería, la primera de Venezuela en Asia, asegurará al exportador latinoamericano y miembro de la OPEP un sólido mercado para su petróleo, en momentos en que el presidente Hugo Chávez busca reducir la dependencia de su principal cliente y rival político, Estados Unidos.

Desde 2006, Venezuela ha concedido decenas de bloques petroleros a distintos países, de Vietnam hasta Uruguay, y Chávez ha usado su "diplomacia petrolera" para asegurarse la buena voluntad de las naciones que se benefician del acceso a una de las mayores reservas mundiales de crudo.

Para China, la inversión en una refinería de ese tamaño ayudará a garantizarse un mayor suministro de crudo a largo plazo, por fuera de los exportadores predominantes de Oriente Medio, para producir el combustible que tanto necesita a fin de impulsar una economía que en el último trimestre del 2009 se expandió 10,7%.

La aprobación, concedida a fines de diciembre por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, allana el camino para que los socios comiencen estudios de factibilidad para la refinería de 400.000 barriles por día, que podría costar más de US$6.000 millones, dijeron a Reuters fuentes del sector y oficiales.

"Es significativo (...) la refinería ayudará a que Venezuela logre su objetivo de alejarse de Estados Unidos. Para China, es una gran cantidad de suministro de crudo garantizado. Están dados todos los factores para que este proyecto ocurra", dijo Victor Shum de Purvin & Gertz.

Con 400.000 bpd, la cantidad es de alrededor de 10% de las importaciones totales diarias de crudo de China. El país asiático ha superado a Japón como el segundo comprador mundial de petróleo y sus importaciones de crudo ahora representan la mitad del consumo.

La refinería estará en la ciudad de Jieyang de la provincia de Guangdong, el mayor centro exportador de China. "La aprobación fue dada a fines de diciembre", dijo un ejecutivo del sector, familiarizado con el megaproyecto.