Río de Janeiro. China, el mayor comprador de soja brasileña, aprobó la importación de tres variedades genéticamente modificadas del grano producidas en Brasil, lo que puede elevar los embarques, informó este lunes el Ministerio de Agricultura.

La liberación de los transgénicos fue una respuesta a una petición hecha por el ministro brasileño de Agricultura, Antonio Andrade, que realiza actualmente una visita a China, según un comunicado del ministerio.

Las variedades de soja autorizadas para la importación y el consumo en China son la Intacta RR2 PRO, CV127 y Liberty Link, a las que se les introdujeron genes que las hacen inmunes a los ataques de orugas en los cultivos.

En su presentación ante las autoridades chinas, el ministro brasileño alegó que la agricultura tropical es la más vulnerable a los ataques de plagas y yerbas dañinas, lo que exige un mayor uso de nuevas tecnologías para aumentar la productividad, entre ellas los transgénicos.

Según las cifras del ministerio, de las 7,15 millones de toneladas de soja exportadas por Brasil en abril pasado, 5,6 millones de toneladas tuvieron a China como destino. De los ingresos por US$3.787 millones generados por esas ventas, US$2.966 millones fueron pagados por importadores chinos.

Brasil es, después de Estados Unidos, el mayor productor mundial de soja, con una cosecha que este año debe alcanzar un récord de 81 millones de toneladas, así como el mayor exportador de la oleaginosa.

La productividad garantizada por las variedades genéticamente modificadas de soja ha permitido que la soja transgénica se expanda rápidamente por todas las áreas de cultivo de Brasil.