Perú debe resolver los problemas generados por las protestas de comerciantes del emporio industrial y textil de Gamarra contra productos chinos a través de las herramientas y los procedimientos correctos, señalaron fuentes diplomáticas de China.

La Oficina Económica y Comercial de la embajada de China en Perú afirmó que la subvaluación de productos y el contrabando son hechos ilegales que deben ser castigados, sin embargo aclaró que los problemas en el centro industrial-comercial de Gamarra no deben ser atribuidos a las importaciones formales originadas en China.

En las dos últimas semanas se han registrado protestas en contra de los textiles y confecciones importadas desde China en el emporio comercial de Gamarra, en el distrito de La Victoria de Lima, lo cual ha provocado la preocupación de la comunidad china en Perú y de personalidades de diversos círculos.

El pasado 28 de agosto los comerciantes y vendedores de Gamarra protagonizaron la quema de prendas de vestir chinas, mientras que el jueves último realizaron protestas y marchas para denunciar el ingreso al país de productos chinos subvaluados, de contrabando o usados, en perjuicio para el sector textil.

La oficina comercial china fijó su posición al señalar que la autoridad peruana debe resolver este tipo de problemas mediante los procedimientos correctos y no a través de la imposición de derechos "antidumping" a los productos chinos, pues consideró que éste no es el instrumento técnico ni jurídicamente adecuado para estos propósitos.

En los últimos años los productos signados "Made in China" han demostrado contar con buena calidad y precios competitivos.

La competitividad del precio de los productos chinos no es sinónimo de prácticas de "dumping" o de precios por debajo de los costos, afirmó la Oficina Económica y Comercial de la embajada de China.

En las fronteras que unen a Perú con Chile y Bolivia existe un contrabando ilegal de prendas de vestir y es a través de estos canales ilegales, que ingresa a Perú una gran cantidad de artículos de diferentes orígenes, incluidas posiblemente prendas chinas, agregó.

Sobre la quema de ropa china en Gamarra, la Oficina Comercial de la embajada china consideró que este acto "puede ser considerado como extremo y exagerado", además de que poco ayudará a resolver los problemas que enfrentan los comerciantes y productores peruanos.

Los mecanismos contemplados en el tratado de libre comercio (TLC), vigente desde marzo de 2010, entre ambos países, tales como las cooperaciones aduaneras, pueden ser herramientas más eficaces para enfrentar este tipo de problemática, añadió.

El mal empleo de las herramientas de defensa comercial destinado a detener la competencia de productos extranjeros, como puede ser la imposición de derechos "antidumping", equivale a "beber un veneno para quitar la sed", lo cual en nada ayudará resolver los problemas presentados por Gamarra, señaló la fuente china.

Según la Oficina Comercial, China es uno de los principales países cuyos productos han sido y son investigados por la autoridad peruana en materias relacionadas a la defensa comercial, particularmente, en el área de "antidumping".

Desde el ingreso de China a la Organización Mundial de Comercio (OMC), Perú ha iniciado múltiples investigaciones por presuntas prácticas "antidumping" contra importaciones chinas, al abarcar principalmente productos industriales ligeros, como los textiles y las confecciones, recordó.

Por el contrario, China no ha iniciado ni promovido una sola investigación en materia de defensa comercial contra productos peruanos, explica la agencia Xinhua.

En junio de 2012 el Instituto de Defensa del Consumidor y de la Propiedad Intelectual (Iindecopi) de Perú inició un procedimiento de investigación por presuntas prácticas de "antidumping" de prendas de vestir y complementos originarios de China, cuyo objeto de investigación se extiende a 276 partidas arancelarias de productos chinos.

El pasado 19 de julio el Indecopi publicó el informe de hechos esenciales sobre el caso de prendas de vestir y complementos chinos, luego de haber transcurrido más de un año de la investigación.

En cuanto a ese informe, la Oficina Comercial de la embajada de China respondió que "el hecho de que Indecopi haya investigado en un único procedimiento una amplia gama de diferentes productos chinos comprendidos en 276 partidas arancelarias, implica una presunta práctica en violación de los reglamentos y normas estipulados por la OMC".

La parte china se pronuncia firmemente en contra de la declaración que considera sin sustento técnico y alejada de la realidad del Indecopi, en el sentido que existe una situación especial de mercado en el sector textil y de confecciones chino.

Según la Oficina Comercial de la embajada china, "para juzgar si una empresa exportadora comete acciones de 'dumping' o es beneficiaria de subsidios, se debe efectuar una investigación rigurosa, siguiendo estrictamente los procedimientos previstos en las normas pertinentes de la OMC.

La parte china "se opone a cualquier investigación vinculada a materias de defensa comercial iniciada por una autoridad extranjera de manera antojadiza, sin sustentación suficiente y abusando o contraviniendo las estipulaciones de la OMC para alcanzar fines proteccionistas", añadió.

Aclaró que China ha prestado suma atención al desarrollo de este caso y expresado reiteradamente su preocupación a la parte peruana, "animado por un espíritu de cooperación, ha venido trabajando para lograr una solución adecuada al caso".

El ministerio de Comercio de China ha enviado tres misiones especiales que han conversado de manera directa con las autoridades competentes peruanas.

El pasado 28 de agosto la embajada china en Perú presentó al Indecopi la posición oficial sobre el informe, al exhortar de nuevo al Indecopi resolver este caso de manera "técnica y adecuada", acotó.

En caso de que esta investigación no sea resuelta con apego a los compromisos asumidos y los estándares exigidos por la OMC, la parte china se verá precisada a tomar medidas efectivas para salvaguardar los intereses legítimos de las empresas involucradas en este procedimiento, señaló la Oficina Comercial de la embajada china.

"Es posible que las exportaciones chinas al Perú disminuyan como consecuencia de una imposición de derechos 'antidumping' definitivos a las prendas de vestir chinas. Esto, sin embargo, no beneficiará el desarrollo normal del comercio bilateral ni los intereses de los consumidores peruanos", subrayó.

Añadió que en el largo plazo tampoco tendrá repercusiones positivas en el desarrollo de la industria textil del Perú.

La parte china "desearía evitar ver estas repercusiones negativas", afirmó la Oficina Comercial de la embaja de de China.