Pekín. China prometió el domingo no dejar que la inversión especulativa extranjera afecte al mercado inmobiliario, la más reciente expresión de la preocupación oficial por un rápido aumento de los precios inmobiliarios.

La directiva del Consejo Estatal, el gabinete de China, servirá como guía a autoridades locales y ministerios, incluyendo al Banco del Pueblo de China y la Comisión Reguladora Bancaria de China, para elaborar políticas detalladas.

"Los departamentos correspondientes deben mejorar la supervisión de préstamos e inversiones extranjeras para evitar flujos ilegales de capital al mercado inmobiliario y evitar el impacto de dinero extranjero especulativo sobre el mercado inmobiliario chino", dijo el gabinete.

El consejo dijo que el banco central y el regulador bancario deben intensificar la supervisión y la "ventana de orientación" de préstamos hipotecarios.

Cerca de una sexta parte de los 10 billones de yuanes (1,5 billones de dólares) en nuevos préstamos el año pasado fluyeron al sector inmobiliario.

Preocupados de que una burbuja inmobiliaria pueda alentar la inestabilidad social y económica, Pekín ha prometido combatir los rápidos aumentos de precios, aunque sus medidas hasta la fecha, como restringir exenciones fiscales, han sido relativamente suaves.

El gabinete urgió a autoridades locales, especialmente en ciudades donde los precios de la vivienda están subiendo fuertemente, a que aumenten el suministro de viviendas accesibles.

Reiteró que reduciría las compras de viviendas con "propósitos de inversión y especulación" y mantendrá el piso para la compra de segundas casas al 40 por ciento.

El banco central de China dijo esta semana que prestaría estrecha atención al mercado inmobiliario en el 2010.