Pekín. China pidió este jueves a las compañías que apoyen el control estatal de internet, sin exhibir señales de que dará marcha atrás con la censura en la web luego de que el gigante estadounidense Google amenazó con abandonar el país.

El caso podría exacerbar las tensiones entre China y Estados Unidos, ya enfrentados por el valor del yuan, disputas comerciales y negociaciones relativas al cambio climático.

La situación ha puesto el foco de atención sobre la actividad de los piratas informáticos y los controles de internet que han frustrado los negocios de Google en China.

Google, el mayor motor de búsqueda por internet del mundo, dijo que no acatará la censura y que podría cerrar su sitio web en idioma chino, google.cn, debido a ataques provenientes de China contra activistas de derechos humanos que usaban su servicio Gmail y contra decenas de compañías.

En un comunicado publicado en el sitio web de la Oficina de Información del Consejo Estatal, el ministro Wang Chen advirtió sobre la pornografía, ciberataques, fraude online y "rumores", diciendo que el gobierno y los medios de internet tienen una responsabilidad en moldear la opinión pública.

Sin hacer referencia directa a Google, la oficina agregó que la propia China era víctima de los ataques de "hackers", y que Pekín se oponía de manera resuelta a su accionar.

Los comentarios de Wang, la primera reacción oficial de Pekín luego de que Google amenazó con abandonar el país asiático por los ciberataques, no dieron señales de que China -que tiene la mayor cantidad de internautas del mundo, 360 millones- dará marcha atrás.

Los ciberexpertos dicen que más de 30 firmas fueron víctimas de ataques que usaron correos electrónicos para transportar software malicioso que explotó las vulnerabilidades de los populares softwares Adobe Acrobat y Adobe Reader.

El diario oficial China Daily describió la amenaza de Google como una "estrategia para presionar al gobierno chino".

Cerca de una decena de seguidores chinos de Google llevaron a cabo una vigilia improvisada con velas en la sede de Google en Pekín el miércoles a última hora.

El secretario de Comercio de Estados Unidos, Gary Locke, instó este miércoles a China a garantizar un ambiente comercial "seguro" para las compañías de su país.

"La reciente intrusión cibernética que Google atribuye a China es preocupante para el gobierno estadounidense y las compañías estadounidenses que hacen negocios en China", dijo.