Cinco grupos brasileños -dos consorcios y tres empresas de forma individual- disputarán la subasta en la que el gobierno concederá el miércoles los derechos para operar y mantener tres tramos de carreteras federales de Brasil, informaron fuentes oficiales.

El vencedor de la subasta tendrá derecho a explotar por 30 años trechos de las carreteras BR-163, BR-153 y BR-262 que pasan por 47 ciudades del centro del país y suman 1.176 kilómetros, según la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT, regulador).

Los interesados entregaron este lunes, cuando vencía el plazo, sus respectivas propuestas para una subasta que premia a la empresa que se comprometa a cobrar las menores tarifas de peaje, por debajo del techo establecido por el Gobierno, que es de 5,94 reales (unos 2,58 dólares) por cada 100 kilómetros.

La subasta en la Bolsa de Valores de Sao Paulo será disputada por las empresas Triunfo Participaciones e Inversiones, CCR e Invepar, que se inscribieron de forma individual, así como por los consorcios Rodovias Federais 2013 y Vía Capital.

El primer consorcio es liderado por empresas vinculadas con la constructora Queiroz Galvao y el segundo reúne a compañías como Ecorodovias, Coimex, Río Novo Locaçoes, Contek Engenharia y Urbesa.

El trecho de la BR-262 que será concedido es de 546 kilómetros entre su cruce con la carretera federal BR-153 y la ciudad de Betim, uno de los municipios del área metropolitana de Belo Horizonte, la capital del estado de Minas Gerias.

El vencedor de la subasta también administrará 630 kilómetros de la BR-153 en el estado de Minas Gerias entre las frontera con Goiás y el límite con Sao Paulo y de la BR-060, que pasa por Brasilia.

La semana pasada la constructora Odebrecht se adjudicó la concesión para operar y mantener por 30 años un tramo de la carretera federal BR-163, una importante vía de Mato Grosso, estado en la frontera con Bolivia.

Odebrecht, que no se habilitó para la nueva subasta, ofreció una tarifa de peaje de 1,14 dólares por cada 100 kilómetros, cifra en un 52 % inferior con relación al techo máximo de 2,5 dólares por cada 100 kilómetros establecido por el Gobierno.

La del miércoles será la cuarta subasta de concesión de carreteras organizada por el Gobierno dentro del Plan de Inversión Logística (PIL).

Además de la concesión otorgada a Odebrecht, el consorcio Planalto se adjudicó el 18 de septiembre los derechos para explotar un tramo de la carretera federal BR-050 entre los estados de Goiás y Minas Gerais.

La primera subasta, igualmente en septiembre, fue cancelada por falta de interesados. Ese revés obligó al Gobierno a modificar el cronograma de las subastas y a modificar algunas de las normas de la licitación, para elevar el interés de los inversores.

El PIL prevé la concesión de nueve importantes tramos de carreteras federales y obliga a las concesionarias a realizar inversiones por 51.600 millones de reales (unos US$23.450 millones) en la ampliación y modernización de las vías.