Atrás quedaron las vetustas instalaciones del aeropuerto más importante del caribe colombiano. Tras tres años de trabajo e inversiones por $103 mil millones (US$54,6 millones), el Rafael Núñez de Cartagena estrena cara el viernes, cuando será dado al servicio en su totalidad.

Así lo anunció la gerente administrativa y financiera de Sacsa, María Claudia Gedeón, quien explicó que gracias a las obras de modernización y ampliación el área del aeropuerto creció en 8.879 metros cuadrados, lo que le permitirá atender el movimiento de unos cuatro millones de viajeros en el 2020, de acuerdo al crecimiento proyectado por las autoridades aeronáuticas.

El proyecto, que se inició en el 2010, también permitió el crecimiento de las franjas de seguridad de la pista a 25.000 metros cuadrados.
El hall principal de la terminal pasó de 4.217 metros cuadrados a 7.034, lo que permitió incrementar de 28 a 60 módulos para el chequeo de pasajeros.

En esta zona los viajeros encontrarán área de ventas de tiquetes, oficinas de aerolíneas, locales comerciales, puntos de información de la Aerocivil y del aeropuerto.

La sala de abordaje nacional cuenta con 350 puestos y ocho puertas de embarque. Pasó de 908 metros cuadrados a 3.479, los cuales están distribuidos en filtros de seguridad, sala de espera, zona comercial, restaurantes, sala vip y la sala de llegada nacional.

La nueva sala de abordaje internacional pasará de 880 metros cuadrados a 2.625, y de tres puertas de embarque a cinco.
Fue dotado de seis bandas transportadoras, tres para las operaciones domésticas y tres para la atención de los vuelos internacionales.

Para el 2015, queda pendiente la terminación de las obras de mitigación de ruido de los barrios Loma de Vidrio, 7 de agosto y San Francisco con la construcción de 1.240 metros de barrera insonorizada, lo que le permitirá obtener la certificación como aeropuerto internacional ante la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), explicó el director de la Aerocivil, Santiago Castro.

Al finalizar las obras, Cartagena de Indias contará con un aeropuerto diseñado para cumplir con el Nivel C de IATA (International Air Transport Association): altos niveles de confort y espacios adecuados para la atención de pasajeros.

El gobierno espera que con la puesta en marcha del aeropuerto lleguen nuevas aerolíneas a Cartagena, especialmente las estadounidenses, aprovechando el programa de cielos abiertos entre los dos países.

Hace pocos meses inició operación la aerolínea Jet Blue, con un vuelo entre Nueva York y Cartagena y se espera la cristalización de nuevas operaciones entre los dos países.

Proexport y el ministerio de Comercio Exterior trabajan con empresarios para buscar negocios que le permitan a la ciudad tener nuevos inversionistas.

Los dirigentes de Cartagena señalaron que el aeropuerto muestra una nueva cara, pero que se requieren obras adicionales tales como las vías de acceso al aeropuerto, para lo cual será necesario la compra de varios predios de la zona de Crespo.

Así mismo, rechazaron la posibilidad de construcción de un aeropuerto internacional para Cartagena y Barranquilla, por considerar que sería un obstáculo para el turismo y para el desarrollo de la Heroica.

Por ahora la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) espera que proponentes interesados en la modernización del aeropuerto de Barranquilla, Ernesto Cortissoz, presenten sus propuestas para la modernización del terminal, en el cual se esperan inversiones por $250 mil millones (US$132,6 millones).