Bogotá. Cuesta creer que en un país en donde es recurrente la falta de recursos para obras civiles, éstos no se ejecuten en su totalidad después de los difíciles procesos para su obtención.

Pues eso fue lo que ocurrió en Colombia en 2009. De los $55 billones (US$28.423 millones) que se tenían destinados para ejecutar obras de infraestructura que le dieran una mano a la economía e impulsaran el empleo, sólo se ejecutó 84%. Es decir, $8,8 billones menos de lo proyectado (US$4.547 millones).

Para este año se proyecta una cifra aún menor: $51,2 billones (US$26.452 millones), lo que representa una disminución de más de $4 billones (US$2.000 millones). El sector privado tendrá inversiones por $28 billones (US$14.470 millones) el Estado aportará $23 billones (US$11.886 millones)

Sin embargo, Mateo Restrepo, alto consejero para la Política Anticíclica, considera que el programa puesto en marcha el año pasado generó cerca de un millón de empleos y que por esta razón la política debe ser continua.

Asimismo, Restrepo señaló que si bien no se alcanzó la meta, los resultados son altamente positivos especialmente en el sector de transporte, uno de los renglones que sí cumplió la ejecución con 92%, por debajo de la construcción de cárceles, que se situó en 102%.

Le siguieron telecomunicaciones con un cumplimiento del 88% y una inversión de $3,8 billones (US$1.963 millones); minas y energía, con el 86% de cumplimiento, pero con una inversión de $27 billones (US$13.953 millones); y agua, con el 83%, que corresponde a $2,8 billones (US$1.447 millones).