Si de algo saben los coreanos es de innovación, una de las razones de peso por las que los colombianos les confiaron parte de los estudios con los que se pretende darle un vuelco al negocio del carbón. El objetivo es claro: encontrar en el mineral una fuente de ingresos para el país cinco veces mayores a lo que hoy se recibe por su explotación y venta internacional.

Por eso desde esta semana, y como preámbulo a la confirmación y puesta en marcha del tratado de libre comercio, los gobiernos de Colombia y Corea firmaron un acuerdo que busca obtener carbón líquido, un nicho que tiene todo el potencial en el mercado externo y que, si todo sale como se tiene proyectado, le permitirá a Colombia producir nuevos recursos necesarios para, sólo de entrada, el sector energético. Jaime Alberto Cabal Sanclemente, embajador de Colombia en Corea, cuenta detalles de esta nueva apuesta económica.

- El gobierno pasó por Rusia y está en Corea. ¿Cuál es el objetivo de esa visita?

- El ministro de Comercio, Sergio Díaz-Granados, junto con la presidenta de Proexport, María Claudia Lacouture, vienen precisamente con motivo de la preparación de la puesta en marcha del tratado de libre comercio (TLC) y de la ratificación del TLC en la Asamblea Nacional de Corea. Tendremos reuniones con ministros del gobierno, senadores, destacados empresarios, gremios y miembros de la academia.

- Firman un proyecto de cooperación con Corea. ¿De qué se trata?

- Se trata de un memorando de entendimiento entre el Instituto Coreano de Investigación en Energía (KIER), Colciencias y la Embajada de Colombia en Corea, cuyo objetivo está marcado por la intención de desarrollar proyectos de energía relacionados con tecnologías para el aprovechamiento del carbón. Se trata de un proyecto con un alto nivel de tecnología. De manera específica, el acuerdo busca el diseño, la construcción y la puesta en marcha de una planta experimental para la producción de carbón líquido en La Guajira.

- Hablan de aprovechamiento óptimo del carbón. ¿No se estaba dando el adecuado?

- Si bien Colombia hoy se posiciona como uno de los países importantes en la exportación de carbón, una de las locomotoras promovidas por el actual gobierno como motor para nuestro crecimiento es la de la innovación, la cual, junto a la capacidad de agregarle valor a nuestros recursos, son retos que desde hace tiempo nos hemos planteado. Pues bien, esa es la esencia de este proyecto: ser capaces de producir algunos de los más de 500 productos que se pueden obtener del carbón, como: metanol, diésel, amoniaco, etc.

- Cuéntenos detalles de la planta que se abrirá en La Guajira. ¿Cuál es la inversión, dónde será y cuáles son las metas a corto y largo plazo?

- El proyecto ha contemplado una inversión de US$40 millones, en parte aportados por los recursos provenientes de regalías y en parte por las instituciones coreanas. La planta estará ubicada en La Guajira. Las metas iniciales estarán centradas en el diseño de la planta y la formación del capital humano requerido para su puesta en marcha, y en un plazo más amplio poner en funcionamiento procesos como los de gasificación, que nos permitan producir nuevos recursos, no sólo dirigidos al sector de energía, sino también al de agricultura, medicina, fibras sintéticas para usos industriales, etc.

- ¿Qué gana Corea con compartir su conocimiento? ¿Se le dará prioridad en la venta del mineral colombiano?

- Inicialmente se ha proyectado desarrollar una planta experimental con una capacidad limitada de transformación por volumen de toneladas, pero al momento de pasar a una fase industrial. No sólo tenemos el interés manifiesto de grandes empresas coreanas para comprar el producto, sino también de invertir y ser socios del proyecto.

- ¿Colombia ya tiene acuerdos de este tipo con otros países?

- Esta será la primera planta experimental para producir carbón líquido en Suramérica. Responde a un análisis hecho por las universidades y Colciencias de buscar el socio ideal en el mundo para este proyecto, y que a través de la Embajada hemos concretado con el gobierno coreano, dada su experiencia y los resultados que ellos han logrado alcanzar con el KIER.

- Hablan de extracción de carbón líquido. ¿Cuál es el potencial que tiene Colombia en ese nicho?

- Enorme, por cuanto Colombia es el cuarto productor y exportador del mundo. El carbón líquido tiene infinidad de aplicaciones, tanto en el sector agropecuario como en el industrial, con lo cual el hecho de tener un valor cinco veces mayor que el carbón sólido puede significar un crecimiento importante en las exportaciones colombianas.

- ¿Qué otros aportes podría hacer el KIER al país?

- Uno de los ejes fundamentales del modelo de desarrollo económico coreano está sustentado en su capacidad de articular los esfuerzos de los sectores públicos, privados y académicos en torno a proyectos de innovación, ciencia y tecnología, que son el insumo vital para el desarrollo tecnológico de las grandes compañías coreanas. En este sentido, uno de los primeros proyectos de cooperación que logramos en coordinación con el ministerio de Comercio fue la transferencia de la política pública que Corea ha desarrollado exitosamente en estos temas. Esto nos abre las puertas para que no sea sólo el sector de energía con quien podamos trabajar estos proyectos; iniciativas similares se adelantan para sectores como la biodiversidad en el Chocó o las autopartes en Bogotá.