Quito, Xinhua. La Asamblea Nacional de Ecuador (Congreso) comenzó este viernes un primer debate sobre la petición presidencial para autorizar la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní, una reserva situada en la Amazonia, en medio de la oposición de sectores críticos del gobierno y grupos ecologistas.

El debate de la petición presidencial se abrió con base en un informe aprobado esta semana por una comisión especializada que dio vía libre a la explotación petrolera; sin embargo, excluye actividades extractivas en la zona Intangible Tagaeri-Taromenane, donde habitan pueblos indígenas no contactados que viven en la reserva amazónica.

Esta zona "está delimitada mediante decreto Ejecutivo expedido el 16 de enero de 2007", según el informe que comenzó a ser debatido por 122 de 137 legisladores presentes en la sesión de este viernes.

En agosto pasado el presidente de Ecuador, Rafael Correa, envió una solicitud al Legislativo para que declare de interés nacional al aprovechamiento del petróleo en el Yasuní, tras fracasar un proyecto que buscaba dejar el crudo bajo tierra.

La iniciativa buscaba la contribución de US$3.600 millones en 12 años de la comunidad internacional, pero apenas se recaudaron US$13,3 millones.

La presidenta del Legislativo, la oficialista Gabriela Rivadeneira, dijo que una de las responsabilidades de la Asamblea es "no solamente ser veedores en los procesos de exploración y explotación petrolera, sino de todos los protocolos y convenios que tienen que establecerse para el respeto de los pueblos en aislamiento voluntario".

Por su parte, grupos ecologistas opuestos a la explotación del crudo se manifestaron este viernes a las afueras del Congreso.

El informe que sustenta el debate propone que el Legislativo ratifique el planteamiento del gobierno de que los recursos que genere la explotación del crudo de los bloques 31 y 43 del Yasuní se inviertan en educación, investigación, ciencia, tecnología y salud.

De igual forma, plantea que se destinen a atender en forma prioritaria a los habitantes de las provincias amazónicas, a los gobiernos seccionales de esta región, y a los territorios con mayores brechas de necesidades básicas insatisfechas.

El presidente Correa señaló que la explotación del crudo generará ingresos por US$18.292 millones, los cuales servirán para satisfacer las necesidades urgentes y combatir la miseria en el país.

La Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, debe discutir el pedido presidencial en un segundo y definitivo debate, luego de lo cual deberá emitir una decisión final.