Los reportes del ministerio de Energía y Minas (MEM) indican que el Índice de cobertura eléctrica llegó el año pasado a 85,7%, de un total de 3 millones 205 mil hogares en todo el país.

El 14,3% restante significa que se encuentran sin cobertura 2 millones 207 mil personas.

Los datos se basan al tomar en cuenta la proyección de población estimada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) del 2013, que refiere que en Guatemala hay 15.438.384 personas.

A paso lento. El avance de la cobertura ha sido lento; su estancamiento se dio hace seis años y fue hasta el 2012 cuando se reportó una cobertura de 85,7%, nivel cercano al registrado en el 2006, cuando fue de 85,1%.

Varias han sido las razones de esa lentitud, explicó Carolina Grajeda, directora del Plan de Electrificación Rural (PER), quien mencionó entre estos: obstáculos como la distancia que se tiene con la red instalada, la topografía de los lugares y la dispersión de las casas, lo cual sube los montos de inversión para instalar los sistemas.

En Alta Verapaz, por ejemplo, las viviendas y las comunidades están muy dispersas. Ese departamento cuenta con una cobertura de 36,3% y es el menos electrificado del país.

En este lugar también están los cuatro municipios con menor electrificación, como Tucurú (13,4%); le siguen Senahú, Cahabón y Chahal. También aparecen municipios de Quiché, Baja Verapaz, Petén y Chiquimula.

En Quiché, aparte de la distancia, también han enfrentado rechazo de parte de las comunidades, agregó la directiva.

Marinus Boer, gerente del Instituto Nacional de Electrificación (INDE), ente encargado de ejecutar el PER, resaltó que la construcción de una subestación eléctrica en la aldea Buena Vista, Uspantán, Quiché, está detenida porque la población se opone a su instalación.

De esta obra, en junio del 2012, el presidente Otto Pérez Molina colocó la primera piedra y al no poder continuarla, el INDE cambió el destino de cobertura y se enfocó en Petén.

En el municipio de La Libertad se prevé que a finales del año sea inaugurado el sistema interconectado que cubrirá a siete mil viviendas, añadió Boer.

Grajeda agregó que la línea a La Libertad sale desde Sayaxché, y será de 75 kilómetros.

El PER empezó a funcionar en 1999 y su plazo vence en julio del 2015. Para el proyecto, el Banco Interamericano de Desarrollo asignó US$350 millones.

Una segunda fase contaría con un préstamo de US$45 millones, aunque este deberá ser aprobado por el Congreso, señaló Grajeda.

Desde su inició hasta el 2013 se han invertido US$282 millones —Q1 mil 64 millones—, y se han conectado 240 mil usuarios, distribuidos en 2.500 comunidades.

Para el resto del 2013 se continuará con la línea de 180 kilómetros, que va de Chisec (Quiché) hasta Santa Elena (Petén), la cual se prevé terminar en diciembre. En el 2014 y 2015 se enfocarán en Petén, Alta Verapaz y Quiché.

“Para el próximo año trabajamos para llegar con sistemas interconectados o aislados a la Zona Reina y al área aledaña a la hidroeléctrica Chixoy, donde hay unas 108 comunidades sin electrificar”, comentó Boer. La Zona Reina está compuesta por 86 comunidades de Uspantán y 30 de Chicamán, Quiché.

Edwin Rodas, viceministro de Energía, expuso que se prevé en el 2013 conectar al servicio a 12 mil nuevos usuarios, aparte del sistema aislado de energía solar que se instalará en Uaxactún (Petén) a 175 familias, lo que implicará un crecimiento de 2% en la cobertura. Rodas refiere que la intención es llevar la cobertura al 95% al 2021.

El funcionario dijo que en las condiciones actuales llegar a 100% es difícil, aunque “lo ideal es poder electrificar entre 15 mil a 30 mil usuarios por año; es decir, cubrir una población de 75 mil a 150 mil habitantes”.

“La inversión anual requerida es de US$20 millones”, agregó.

Dudas en el informe. Mientras el MEM aseguró que la cobertura llegó a 85,7% en 2012, surgen dudas, ya que según los informes del 2011 la proyección del número de hogares en Guatemala era de 3 millones 210 mil 668. En este se reportaban 2 millones 701 mil 230 hogares conectados, con una cobertura de 84,1%.

Sin embargo, en el 2012 se reportan menos hogares, ya que solo proyectaron 3 millones 205 mil 821. Pero en el informe de este año explicaron que 2 millones 746 mil 66 hogares están conectados para una cobertura de 85,7%.

Al ser consultado acerca de la diferencia, el viceministro de Energía, Edwin Rodas, afirmó que el INDE es el responsable de la electrificación a través del PER, y el MEM hace el monitoreo.

Rubén Darío Narciso, gerente del Instituto Nacional de Estadística, comentó que no conoce cómo el MEM hace su proyección, pero refirió que en las encuestas del INE siempre se ha observado un incremento de hogares, no una disminución.

Según el INE, las encuestas ENEI del 2011 y 2012 reportan un crecimiento de hogares de 323 mil 194, entre un año y otro.

Sistemas aislados. Los sistemas aislados se han convertido en una opción para llevar energía a comunidades lejanas.

Uno de esos lugares es Uaxactún, en Flores, Petén. A través de un proyecto de estos se prevé cubrir 175 hogares. En el lugar se instalará igual número de paneles fotovoltaicos para generación con energía solar.

Con esto, los usuarios tendrán oportunidad de consumir 100 kilovatios, que les alcanzará para cinco horas de luz; además, podrán conectar focos, radio, televisor, cargador de celular o aparatos pequeños, pero no refrigerador, explicaron Boer y Grajeda.

En este lugar no se colocará una red, por ser área protegida como parte de la reserva de la Biósfera Maya. El plan consiste en instalar un panel en cada casa y que cada usuario se haga responsable de su uso y cuidado.

En Quiché se instalarán otros proyectos, como una microcentral hidroeléctrica que proporcionará energía a Batzchocolá (80 familias), Laguna de Batzchocolá (38 familias) y Visiquichum (40 familias).

En el lugar, la Asociación Hidroeléctrica de Desarrollo Integral del Norte de Quiché construyeron esa microcentral, con capacidad de 90 kilovatios.

En estos lugares se crearán minirredes y la asociación será la administradora; también se está pendiente de fijar una tarifa.

“ El costo para llevar una línea de electricidad es de unos US$860 por usuarios —contador conectado—, pero en comunidades lejanas sube a US$1.600 o US$2.500”, expuso Boer.

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