Paraguay está entre los países de América Latina y el Caribe que menos invierten en este ítem, trabajando en asociación público-privada  (APP) , según el ránking Infrascope del Fondo Multilateral de Inversiones.

Como se observa en los gráficos, Chile es el ejemplo en la región de asociación público-privada exitosa y de grandes inversiones en infraestructura, seguido por Brasil y Perú. 

Los datos del ránking Infrascope del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) corresponden a 2012 y fueron presentados la semana última por el doctor Eduardo Bitrán, ex ministro chileno de Obras Públicas. En el otro extremo, el país que prácticamente no trabaja con el sector privado es Venezuela; le siguen Argentina, Nicaragua, Ecuador, República Dominicana y Paraguay.

Este último está entre los países de América Latina y el Caribe que menos invierten en infraestructura, trabajando en asociación público-privada, según el ranking. 

Precisamente, en el senado paraguayo, se encuentra un proyecto de ley promovedor de la APP, que ya fue aprobado por Diputados. Según explicó Bitrán, la figura jurídica de esta herramienta modifica el concepto de “concesión por cuenta y riesgo” al de “contratos de riesgo compartido”, con una relación de largo plazo para la provisión de servicios públicos con inversión y financiamiento privado.

En todo momento, el Estado es el contralor de la concesión, cuyo monto mínimo es US$5 millones, por medio de una unidad de APP dependiente del Ministerio de Obras Públicas y la verificación de otros organismos, como Hacienda, Contraloría y Fiscalía. Al terminar el plazo, de hasta 30 años, los activos retornan al Estado. No es privatización, aclaró el experto, sino una herramienta que permite mejorar la eficiencia en infraestructura, sin que sea el sector público el que únicamente invierta (ya que de hecho no tiene los recursos suficientes y necesarios).

Servicios de calidad. Esta herramienta permite la provisión de obras o servicios públicos de calidad, por lo que toda la sociedad se ve beneficiada. Así lo indicó en visita a nuestra redacción Alberto Sandoval, funcionario de Obras Públicas, quien participó recientemente de un curso sobre APP en la Universidad de Harvard.

De este modo, el Estado puede concentrar sus recursos para realizar inversiones solo en ciertas obras que no serían rentables para un empresario, pero que tienen rentabilidad social, como caminos rurales, empedrados, etc., y también en la Salud, Educación y otras áreas de relevancia.