Las ciudades y los estilos de vida de las personas suelen ir cambiando, lo que implica que los hábitos de consumo también varíen en función de las nuevas necesidades. Un ejemplo es lo que está ocurriendo en Brasil, donde los consumidores ya están demostrado ciertas variaciones en sus preferencias de alimentación, así como en los canales de distribución a los que acuden por estos productos. Así lo evidenció un estudio realizado por la compañía de investigación de mercado Euromonitor Internacional, llamado “Las cinco principales tendencias en Alimentos Envasados”.

“La industria de alimentos envasados es muy dinámica en este hemisferio gracias a los estilos de vida que son cada vez más ocupados, pero también más conscientes de la salud. Esto lleva a que los hábitos de alimentación evolucionen y que se introduzcan innovaciones para satisfacer la nueva demanda”, afirmó Sean Kreidler, gerente de Investigación para Latinoamérica de la entidad.

La investigación reveló que los consumidores brasileños están buscando formas cada vez más rápidas y convenientes para obtener alimentos, por lo que las categorías con mayor potencial son los que ofrecen platos tradicionales de ese país en un formato conveniente. Ejemplos son el pão de queijo congelado (pan de queso) o las aves natalinas congeladas (aves marinadas, populares principalmente para Navidad).

A lo anterior se suman los snacks en paquetes pequeños y los noodles -fideos-, éstos últimos, que han evidenciado, según el informe, una gran popularidad en varios países de la región, como Bolivia y Argentina.

Los productos envasados han ido ganando terreno, por lo que su venta se está desplazando “cada vez más allá del terreno del retailing de comestibles hacia los atacarejos o supermercados mayoristas brasileros. Los atacarejos se ubican fuera de los centros de las ciudades y son extremadamente populares entre los consumidores de bajos ingresos. Las familias grandes son su principal objetivo y estas familias están dispuestas a viajar mayores distancias o fuera de sus rutas normales para comprar productos envasados en grandes cantidades, evitando los hipermercados más costosos”.

Primera hora del día. Asimismo, los brasileños han demostrado otra tendencia y tiene relación con que se han vuelto más sofisticados a la hora del desayuno. 

El estudio reveló que con el surgimiento de la clase media y de ingresos netos cada vez mayores, los consumidores brasileños han comenzado a incorporar una variedad amplia de productos al tradicional desayuno que se consume en Brasil, el cual consta de pan con aceite o grasa untable o mantequilla con taza de leche o café.

La incorporación de nuevos productos son aquellos que antes eran considerado costosos, como carnes procesadas refrigeradas, tortas y cereales, siendo que el consumo de los granos para el desayuno ha bajado en Latinoamérica.