San José. Los problemas en el proyecto para construir una refinería conjunta con China, valorada en al menos US$1.300 millones, han obligado a la estatal Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) a buscar un nuevo plan integral de combustibles para el país, anunció hoy la entidad.

Recope señaló en un comunicado que planteará en un plazo de seis meses una nueva estrategia integral de producción de combustibles, que considera la refinería como una de su partes.

Este plan abarcará, según la empresa estatal, "el proceso de refinación, la producción de asfaltos, el aprovechamiento de subproductos de la refinación, la incorporación de biocombustibles, gas natural y gas licuado a la matriz energética para transporte".

La refinería conjunta entre Recope y la Corporación Nacional Petrolera China Internacional (CNPCI) fue detenida la semana pasada en la fase de estudios previos a su construcción por la Contraloría General de la República, que encontró defectos y violaciones contractuales en el estudio de viabilidad.

El principal fallo es un incumplimiento del contrato, pues la empresa china HQCEC, que hizo el estudio de viabilidad, tiene relación con la CNPCI.

La refinería conjunta pretende ampliar la capacidad de refinamiento de los 25.000 barriles diarios actuales a 60.000 en la refinería de Moín, provincia de Limón, en el Caribe del país.

El 70% del costo del proyecto (unos US$900 millones) serán aportados por un crédito del China Development Bank (CDB) y el restante 30% estará a cargo, en partes iguales, de RECOPE y la CNPC.

Sin embargo, el futuro de la obra es incierto y ahora Recope asegura que la "propuesta conceptual" del nuevo plan energético para Costa Rica estará lista en seis meses, y "luego vendrá la viabilidad técnica".

El gerente general de Recope, Jorge Rojas, explicó el comunicado que "en cualquier decisión que se tome respecto a la refinería, se tendrá como norte la generación de empleo en la provincia de Limón, así como garantizar, tanto la independencia energética, como el abastecimiento y la producción de combustibles de mejor calidad ambiental".

Agregó que el objetivo además es trabajar "de la mano con la incorporación de combustibles alternativos".

"Es nuestro deber que la refinería se mantenga en manos del Estado costarricense, como una garantía a la soberanía energética del país", subrayó.