Tokio/Washington. Un memo que señala que Toyota Motor Corp ahorró más de US$100 millones al hacer que reguladores de Estados Unidos aceptaran un arreglo barato para los problemas con el acelerador de sus vehículos,  elevó la presión sobre el jefe de la firma a su llegada a Washington.

Akio Toyoda testificará esta semana ante legisladores estadounidenses en un esfuerzo por contener una crisis de seguridad que amenaza la reputación de la automotriz y la continuidad de su éxito en un mercado que la convirtió en un líder global.

En los últimos meses, Toyota ha retirado de mercado más de 8,5 millones de vehículos a nivel global por problemas que incluyen aceleradores trabados o que son presionados por alfombras sueltas, y una falla en los frenos de sus modelos híbridos.

Los reguladores creen que cinco muertes están asociadas con las alfombras de piso y están revisando otros 29 reportes de víctimas fatales, para ver si están relacionados a la aceleración involuntaria.

Un documento interno de 2009 entregado a legisladores y difundido este domingo muestra que el personal de Toyota en Washington dijo haber ahorrado más de US$100 millones, cuando convenció a los reguladores para que terminaran una investigación de 2007 sobre los problemas de aceleración.

Para conseguir esto, la automotriz ofreció un retiro de vehículos relativamente barato para arreglar las alfombras de piso.

Es muy probable que el documento incremente el intenso debate sobre si Toyota ignoró las advertencias acerca de un creciente número de reclamos sobre aceleración repentina en sus vehículos, y si los reguladores de Estados Unidos fueron lo suficientemente estrictos.

Las acciones de Toyota llegaron a subir hasta 3% este lunes, impulsadas por un repunte de los exportadores en la bolsa de Tokio luego de que el yen cayó contra el dólar, pero recortaron ganancias para cerrar 1,2% al alza.

"Los inversores siguen reacios a comprar papeles de Toyota, dada la incertidumbre sobre cómo resultarán las audiencias en el Congreso", dijo Fumiyuki Nakanishi, jefe del departamento de información para inversores de SMBC Friend Securities.

"Posiblemente veremos una mayor venta de papeles de Toyota y la compra de acciones de Honda", agregó Nakanishi.

Lenta respuesta. Toyota reiteró el domingo que estaba llevando a cabo una revisión exhaustiva de todas sus operaciones. "Nuestra primera prioridad es la seguridad de nuestros clientes y concluir algo distinto tomando como base una presentación interna es equivocado", dijo la compañía.

Pero el Departamento de Transporte de Estados Unidos indicó que el documento resalta la lenta respuesta de Toyota a los problemas de seguridad. "Desafortunadamente, este documento es muy revelador", escribió la portavoz del Departamento Olivia Alair en una declaración enviada por correo electrónico.

Toyota Motor Sales U.S.A. dijo que el gerente general, Bob Carter, proveería una actualización sobre sus acciones de retiro este lunes.

La automotriz japonesa ha lanzado una campaña pública para convencer a los actuales y posibles clientes de que la compañía está haciendo frente a los problemas.

Sus ventas en Estados Unidos cayeron 16% en enero y la compañía ha estimado que los retiros le costarán US$2.000 millones a nivel operativo en el año fiscal que termina en marzo.