Londres. El petróleo se negociaba este martes por debajo de US$72 el barril, borrando ganancias tempranas, luego de que datos chinos y europeos generaron preocupación sobre la recuperación de la economía global.

Las fábricas de China redujeron su producción el mes pasado y desaceleraron el ritmo de las contrataciones, según mostró este martes el índice de gerentes de compra (PMI, por sus iniciales en inglés) para mayo.

La actividad manufacturera en la eurozona también creció en mayo a un ritmo considerablemente más flojo que en abril, según mostró un sondeo el martes, luego de que el mes pasado registró su máximo en 46 meses.

A las 0938 GMT, el crudo estadounidense para entrega en julio perdía 2,15 dólares y se negociaba a US$71,82 por barril, luego de cotizarse más temprano por encima de US$75.

Las operaciones eran escasas y no hubo precio de cierre este lunes debido al feriado del Día de los Caídos en Estados Unidos.

El crudo Brent de Londres para entrega en julio caía 2,69 dólares, a US$71,96.

Hace una semana el crudo Brent tocó los US$68,15, su mínimo intradiario para un contrato a un mes desde el 5 de febrero.

El PMI de China, un índice de actividad fabril elaborado por la Federación China de Logística y Compra, retrocedió a 53,9 en mayo desde 55,7 en abril. Esa cifra estuvo cerca del pronóstico promedio de 54 en una encuesta de Reuters entre 10 economistas.

Sin embargo, se mantuvo por decimoquinto mes consecutivo por encima del umbral de 50, que divide la expansión de la contracción.

"Las cifras chinas no fueron tan buenas como se había previsto y apuntan a una desaceleración en el crecimiento posteriormente este año", dijo Eugen Weinberg, analista de materias primas de Commerzbank en Francfort.

"El feriado de ayer también ha tenido un impacto en la velocidad del movimiento de los precios debido a que los operadores están cerrando posiciones que no pudieron transar durante el fin de semana largo", agregó.

El crudo estadounidense reportó en mayo su mayor declive mensual desde 2008, cediendo más de 13%, luego de que la crisis económica europea aumentó la posibilidad de una reducción en la demanda de combustible.