Cuba construirá en la occidental provincia de Matanzas la primera planta bioeléctrica de la isla, la cual tendrá tecnología china que empleará biomasa para la producción, informó hoy la prensa local.

Con una inversión de US$60 millones, está previsto el inicio a fines de este año del montaje de la unidad, que generará unos 20 megawatts (MW) con los residuos de la molienda del central azucarero Jesús Rabí, del municipio de Calimete, unos 150 kilómetros al sureste de La Habana.

La generación eléctrica de la planta abastecerá las necesidades de la refinería de azúcar, y tributará el 70% del fluido al sistema electroenergético nacional, de acuerdo con una reseña del sitio digital del semanario "Girón".

La planta empleará como materia prima el bagazo, residuo de la caña de azúcar, aunque en el futuro podrá emplear otros residuos forestales como el marabú, un arbusto espinoso de la familia de las mimosáceas de rápida propagación y que forma tupidos bosques muy difíciles de erradicar.

El ingenio Jesús Rabí resultó escogido para ese proyecto por la disponibilidad de caña, lo que garantizará el bagazo necesario para la fabricación eléctrica, agregó la publicación.

En noviembre pasado, la compañía de capital británico Havana Energy Ltd y Zerus S.A., sociedad perteneciente al estatal Grupo Empresarial Azcuba, firmaron un acuerdo de inversión para construir una planta capaz de generar 30 MW de electricidad a partir del bagazo de la caña de azúcar y de la leña de marabú, este último un arbusto que puebla los campos de la isla.

Para erigir esta primera planta en áreas aledañas al central azucarero Ciro Redondo, en la central provincia de Ciego de Avila, ambas entidades constituyeron una empresa mixta, la cual se encargará de la construcción de otras cuatro instalaciones similares que se montarán en otras regiones del país.

La planta, que deberá comenzar a generar electricidad a inicios de 2015, se alimentará con el bagazo de la caña proveniente de una cercana fábrica de azúcar durante la temporada de zafra, y de leña de marabú durante el resto del año.

El gobierno cubano, que trata de disminuir la dependencia de la generación eléctrica mediante el petróleo, ha anunciado en los últimos años su interés en aumentar la producción de energía renovable a partir de fuentes como la biomasa forestal y de caña, la energía solar, la eólica y la hidráulica.

Actualmente, sólo el 3,8% de la energía generada en el país se obtiene de fuentes renovables, pero la isla aspira a incrementar esa cifra en 12% en los próximos ocho años, de acuerdo con datos oficiales.

En ese sentido, las autoridades evalúan ahora la instalación, en el centro y oriente de la isla y antes de 2020, de ocho nuevos parques eólicos capaces de generar en conjunto unos 280 MW.

El director de Generación de Emergencia y Fuentes Renovables, Aleisly Valdés, citado hace unas semanas por el diario "Juventud Rebelde", detalló que seis de los nuevos emplazamientos tendrán una potencia de 30 MW y los otros dos de 50 MW.

Seis de esos parques eólicos se ubicarán en la región oriental del país: tres en la localidad de Banes, en la provincia de Holguín; dos en Las Tunas, y uno en Camagüey.

Los otros dos se erigirán en el centro, uno en Ciego de Avila y el otro en Villa Clara.

El empleo de esos generadores movidos por la fuerza de los vientos también evitaría a la isla la emisión de 184.000 toneladas anuales de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero.

En la actualidad, Cuba tiene en activo tres parques eólicos ubicados en Holguín, Ciego de Avila y la Isla de la Juventud, que aportan en conjunto al Sistema Electroenergético Nacional unos 11,70 MW, y utilizan tecnología francesa, china y española.

A raíz de la crisis energética de 2004 y 2005, el gobierno cubano priorizó el uso y desarrollo de las fuentes renovables para la producción de electricidad y el ahorro de combustibles fósiles.