La Habana. Cuba impulsa una fuerte campaña de ahorro de energía, que este año le ha permitido ahorrar unos US$20 millones en generación eléctrica, como parte de las acciones para disminuir los gastos de la factura petrolera.

El ahorro se alcanzó mediante un mayor control de los portadores energéticos en las entidades estatales y el sector residencial en Cuba, explicó el director de la Oficina Nacional para el Uso Racional de la Energía (Onure), Ramsés Montes, citado por el diario local "Granma".

De enero al 15 de agosto último se dejaron de consumir por ese concepto 40.000 toneladas de petróleo, una cantidad que permitiría el uso por tres días de las plantas generadoras cubanas y la producción de 150 gigawatts por hora (GW/h).

El directivo explicó que el sector estatal redujo su plan de consumo en 4,1%, mientras el residencial logró enmarcarse dentro de las cifras previstas, algo que no se lograba en los dos últimos años.

El ahorro en el sector estatal se logra a partir de programas fijos mensuales de límites en gastos de electricidad, que al ser sobrepasados conlleva sanciones a las entidades, las cuales incluso pueden llegar hasta el cierre temporal.

También las provincias de la isla tienen planes de consumo máximo, los cuales incumplieron las provincias de Artemisa (oeste) y Holguín (este), según la Onure.

La estatal Unión Eléctrica aplica al sector residencial una tarifa deslizante en la que el precio del kilowatt-hora (KW/h) asciende cuando aumenta el consumo del cliente.

La isla cubre con producción nacional del crudo la mitad de sus necesidades energéticas y el resto lo hace a partir de la importación desde Venezuela a precios preferenciales y con facilidades de pago.

En los últimos meses, varias compañías petroleras extranjeras como Respsol intentaron, sin éxito, encontrar yacimientos de petróleo en la Zona Económica Exclusiva que tiene Cuba en aguas del Golfo de México.

La semana pasada la empresa rusa Zarubezhneft anunció el inicio de las perforación de un pozo en el yacimiento cubano Boca de Jaruco, unos 30 kilómetros al este de La Habana, donde la petrolera hace trabajos industriales y experimentales, prospección adicional y aplicación de técnicas de extracción secundaria.

Sin embargo, las autoridades no se quedaron cruzadas de brazos y trabajan para convertir al país en una potencia en el uso de las fuentes renovables de energía (FRE) y el desarrollo del conocimiento y la tecnología.

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El presidente de la Sociedad Cubana para la Promoción de las Fuentes Renovables de Energías y el Respeto Ambiental (Cubasolar), Luis Bérriz, citado por la Agencia de Información Nacional, afirmó la semana anterior que la isla puede ser una potencia en el empleo de ese tipo de energías.

En un artículo publicado en la última edición de la revista trimestral de divulgación científica "Energía y tú", editada por Cubasolar, Bérriz calificó como imposible la concepción de programa de desarrollo sostenible, sin tener en cuenta la aplicación de las FRE, por existir una unidad indisoluble entre medioambiente y desarrollo.

Bérriz puso como ejemplo el caso del territorio cubano, que, dijo, recibe 1.800 veces más irradiación que toda la producida por el petróleo consumido por sus respectivos sectores industriales, residenciales y de servicios a la población.

El valor promedio del impacto del Sol en la isla es de 1.400 KW/h por metro cuadrado, de acuerdo con Daniel Stolik Novygrod, profesor de la Facultad de Física y del Instituto de Materiales y Reactivos de la Universidad de La Habana.

En junio pasado Cuba expuso sus experiencias en el uso de las energías renovables durante la XII Conferencia Mundial de Energía Eólica celebrada en La Habana y organizada por el Centro de Estudios de Tecnologías Energéticas Renovables del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría y la Asociación Mundial de Energía Eólica.

En la isla, más de 34.000 instalaciones utilizan las FRE en calentadores solares, paneles, molinos de viento, plantas de biogás, hornos de producción de ladrillos con biomasa forestal, hidroeléctricas, turbo generadores, calderas y máquinas de parques eólicos, según el ministerio de Energía y Minas.

En la actualidad Cuba tiene en activo tres parques eólicos ubicados en Holguín, Ciego de Avila y la Isla de la Juventud, los cuales aportan en conjunto al Sistema Electroenergético Nacional unos 11,70 MW y utilizan tecnología francesa, china y española.

A raíz de la crisis energética de 2004 y 2005, el gobierno cubano dio prioridad al uso y desarrollo de las fuentes renovables para la producción de electricidad y el ahorro de combustibles fósiles.