Santiago. Ante los daños que causó el terremoto a las actividades agrícolas y a la población rural de Chile, el ministerio de Agricultura declaró Emergencia Agrícola en las regiones de Valparaíso, O’Higgins, Maule, Bío Bío, La Araucanía y Metropolitana, todas afectadas por el terremoto de 8,8 grados magnitud Richter que azotó al país.

La cartera informó que tras conocerse los primeros datos surgidos desde las secretarías regionales de Agricultura, y la inspección en terreno del subsecretario, Reinaldo Ruíz, y expertos ministeriales, se tomó la resolución, con el fin de facilitar el despliegue de los instrumentos de apoyo para los agricultores.

A través del Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) se pondrán a disposición los instrumentos de respuesta inmediata para los pequeños productores.

Para ello se implementará un Bono de Emergencia con un tope máximo de $150.000 (US$291) por beneficiario, que se destinará para reponer insumos agrícolas, veterinarios, pecuarios y avícolas, tales como alimentación de ganado, reposición de plástico para invernaderos, abastecimiento de agua para consumo animal y su transporte.

También se dispondrá de un Bono de Emergencia para reparación o rehabilitación de obras menores de riego o drenaje prediales o extra prediales, para recuperar la capacidad y funcionamiento de los sistemas productivos afectados.

Este fondo también se podrá utilizar para la implementación de obras menores de riego que permitan paliar los efectos de la emergencia evitando la pérdida de cultivos

El beneficio tendrá un tope de $15.000.000 (US$29.123) por obra asociativa o comunitaria, con un tope de $1.500.000 (US$2.912) por beneficiario y para obras individuales.

También se dispuso apoyo crediticio para evitar la morosidad, a través de la prórroga automática de 60 días de los vencimientos entre el 27 de febrero al 31 de mayo de 2010. De todos modos, el usuario que quiera pagar puede realizarlo en las oficinas de Indap.

Asimismo, los agricultores de las regiones afectadas podrán renegociar los créditos adquiridos, de acuerdo a la situación de cada uno de ellos. También se contempla la suspensión temporal de la cobranza preventiva, prejudicial y judicial de los créditos.

En una segunda etapa, una vez que se cuente con una información más detallada, se pondrán en marcha medidas de emergencia para la rehabilitación o reconstrucción de los sistemas productivos agrícolas y pecuarios acorde a las realidades especificas de cada zona afectada.