The Economist dedica este viernes un artículo a la ‘situación’ que afronta Colombia en materia de infraestructura. La publicación titulada ‘Tomando el camino lento’ crítica a Juan Manuel Santos, quien se hizo elegir como presidente al prometer, entre otras cosas, que con una excelente inversión en infraestructura el transporte se convertiría en uno de los motores del país. Sin embargo, esto no ha sido así.

Según la publicación semanal británica, “luego de tres años en el cargo, los críticos del gobierno se quejan de que su buena charla sobre la infraestructura aún no se ha acompañado de mucha acción”.

Las esperanzas ahora están puestas en el ambicioso programa de Asociaciones Público-Privadas (APP), que están dirigidas a atraer $20 mil millones (US$10,4 millones) de inversión privada, principalmente en los planes de carreteras de más de seis años. Para ello la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) ha elaborado un contrato estándar para atraer a grandes empresas de construcción extranjera.
Pero, dice la publicación, estos nuevos contratos se enfrentan a grandes problemas, ya que la ANI se ha concentrado demasiado en ingeniería financiera, descuidando otros factores, y los contratistas se resisten a asumir riesgos geológicos complejos de Colombia por los cambios climáticos.

“Hay otros inconvenientes. Obtener una licencia ambiental para cualquier proyecto es otro cuello de botella. La oficina de licenciamiento ambiental tiene sólo 27 empleados. Debido a que el derecho constitucional de las comunidades indígenas y afrocolombianas (a ser consultados sobre los proyectos que les afectan) no ha sido regulada por la ley”, asegura The Economist.

Pero las críticas no paran aquí, el medio inglés señala que los empleados del Estado que firman contratos públicos viven con el temor del procurador General, Alejandro Ordóñez Maldonado, que anda detrás de ‘supuestas’ faltas administrativas.

Santos al conocer las problemáticas buscó, a través de un proyecto de ley, acelerar la expropiación y adjudicación de licencias ambientales, sin embargo, ésta propuesta “ha quedado atascado en el Congreso. Estas cuestiones jurídicas eran bien conocidos y deberían haber sido tratados en el inicio del gobierno y no hasta ahora”, dice al medio británico Roberto Steiner, un economista que asesoró a la comisión y agrega que a pesar de todo es “optimista de que los contratos de APP pueden por fin ponerse en marcha el próximo año”.

“Por lo menos el señor Santos está asumiendo un problema descuidado por todos los gobiernos anteriores en los últimos dos décadas”, precisa The Economist y dice que “el problema es que Colombia es tan grande como Francia y España juntas, y con muchos menos carreteras”.

Sin embargo, el medio reconoce que el presidente Santos tiene varios logros importantes en su haber. "Se ha puesto a negociar con la guerrilla de las Farc, ha mejorado las relaciones de Colombia con sus vecinos, además de que con una nueva regla fiscal (Reforma Tributaria) ha puesto a las finanzas públicas sobre una base más sólida".