El gobierno ecuatoriano a invertido unos $245 millones en la adquisición de generadores eléctricos, con el fin de frenar la crisis eléctrica que afecta al país. La compra más significativa fue la de siete turbinas a General Electric, además de transformadores y equipos con un costo total de $176,2 millones.

A esto se suman las negociaciones de energía con Perú y Colombia,  con una inversión de $25.9 millones y otros $42.98 millones, en repuestos y servicios de mantenimiento.

La ministra de Coordinación y Producción, Nathalie Cely, explicó que es necesario separar los costos por perdidas de oportunidad a los de ventas. La ministra señaló que “los valores no pueden sumarse a la factura de la crisis energética, ya que se trata de una inversión del gobierno”

La crisis podría superarse y todas están medidas podrían terminar, por el incremento en los caudales que alimentan el embalse de la hidroeléctrica Paute, abriéndose la posibilidad de terminar con los racionamientos a partir de la próxima semana.