Quito. El gobierno de Rafael Correa relanzó una iniciativa para evitar la explotación de las reservas de crudo existentes en una reserva natural de Ecuador, tras la sorpresiva renuncia del canciller Fander Falconí, que encabezaba el proyecto Yasuní-ITT

El mandatario ecuatoriano conformó una nueva comisión negociadora, encabezada por la ministra Coordinadora de Patrimonio Natural y Cultural, María Fernanda Espinosa, para obtener los recursos para un fideicomiso internacional.

Correa aseguró que su país no está pidiendo caridad con la iniciativa ubicada en la Amazonía, por lo que insistió en que será Ecuador el que pondrá las condiciones durante las negociaciones con los países y organismos interesados.

“Somos nosotros los que tenemos que poner condiciones no recibir condiciones. Esa plata es nuestra y debió ingresar directamente al presupuesto del Estado”, afirmó el gobernante.

Según el mandatario, con esta iniciativa Ecuador está donando al mundo US$7.000 millones, al evitar la explotación de los 850 millones de barriles de crudo en reservas que se encuentran bajo la reserva Yasuní.

Correa cuestionó la gestión de Falconí, al estimar que los países donantes querían imponer las condiciones del fideicomiso y los delegados ecuatorianos estarían aceptando las imposiciones.

Dudas. En las últimas semanas, sin embargo, diversos sectores han estimado que el gobierno ecuatoriano no tiene interés en preservar la reserva natural y, en cambio, siempre ha sido partidario de explotar el yacimiento.

Según documentos de la empresa estatal Petroecuador, revelados este domingo por el diario El Universo y que datan de abril de 2009, darían cuenta que el plan de la explotación estaría muy avanzado, al punto de tener definido por dónde se transportaría el petróleo.

Los informes también indican que se perforarán 113 pozos de producción y 20 pozos de reinyección,  desde 7 plataformas, agrega El Universo, que asegura que la inversión necesaria para explotar las reservas sería del orden de los $ 3.500 millones.

Sin embargo, Correa ha negado que su interés haya sido explotar el yacimiento. "Si quería explotar el ITT para que tanto relajo entonces, directamente lo explotaba… se pasa tontería, tras tontería, pero el tiempo dirá quien tuvo la razón”, dijo este sábado.