Washington/Tokio. Toyota Motor Corp enfrenta una investigación del Congreso por el mayor retiro de vehículos de su historia, mientras inversores y consumidores evalúan el impacto de una detención sin precedentes en la producción de Estados Unidos de la mayor automotriz del mundo.

El presidente de la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, Henry Waxman, dijo que llevará a cabo una audiencia el próximo mes para considerar "cuán rápido y eficazmente" respondió la automotriz a las quejas sobre aceleración involuntaria y peligrosa.

"Como muchos consumidores, estoy preocupado por la seriedad y el alcance de los recientes anuncios de retiro hechos por Toyota", dijo Waxman en un comunicado.

La inusual acción del gobierno estadounidense se produce horas después de que el retiro de Toyota por problemas de aceleración se extendió para incluir a China y Europa.

Toyota suspendió esta semana las ventas y producción en Norteamérica de ocho modelos de vehículos, incluido el Camry -el de mayor éxito en ventas-, luego de presiones de los reguladores.

La medida afecta también a los modelos RAV4, Corolla, Matrix, Avalon, Highlander, Tundra y Sequoia debido a una falla que puede provocar que el pedal del acelerador del vehículo se quede pegado.

La mayor automotriz del mundo, estudiada por su devoción a la calidad, podría haber retirado unos ocho millones de vehículos en meses recientes, por problemas con el acelerador y las alfombras, más que la cantidad de autos y camionetas que vendió en el mundo en 2009.

Analistas de la industria y ejecutivos estiman que costará unos US$250 millones sólo en costos de garantía el abordar el menor de los dos retiros en progreso en Estados Unidos.

En Tokio, algunos se preocupaban por el efecto que el caso podría tener en la imagen y la economía de Japón. "Si Toyota vive tiempos difíciles, hay una alta probabilidad de que Japón también los viva", dijo Takeo Namekata. "Especialmente, el comercio sufrirá", agregó.

América Latina. La compañía ya anunció que el retiro no afectará a los vehículos vendidos en países como Argentina, Brasil y Chile, porque las fallas no se han detectado en las unidades de origen brasileño o japonés.

 Según la agencia Dow Jones, en el caso de México la empresa se encuentra evaluando si la medida se extenderá al mercado local.

Funcionarios de Toyota Motor Sales México señalaron que están trabajando con sus contrapartes en Estados Unidos y Japón para decidir si extienden el llamado a revisión

Reputación manchada.  Analistas dicen que el impacto financiero dependerá en cuánto tiempo esté cerrada la producción por los problemas de seguridad y de si los leales clientes de Toyota comienzan a abandonar la marca, un tema debatido en bitácoras y foros en internet.

"Sé que en un año o algo así tendré que comprar otro vehículo, y es posible compre uno usado", dijo un lector de The Consumerist que se identificó como theblackdog. "No creo que pueda confiar en comprar un Toyota usado que fue hecho en el 2005 o después, así que supongo que sacaré a Toyota de mi lista", agregó.

Otros, sin embargo, aplaudieron la respuesta de Toyota. "Aunque la reputación de Toyota ha sido manchada desde que comenzaron los retiros, la compañía está enviando un mensaje de que le preocupa más la seguridad que los ingresos", dijo DREA en Business Pundit. "Apuesto a que en el largo plazo, esta medida habrá valido la pena", agregó.

En base a información de Reuters.