Washington. Estados Unidos objetó la solicitud de la Unión Europea para imponer hasta US$ 311 millones en sanciones anuales a bienes estadounidenses en una disputa sobre métodos para calcular tributos contra el dumping, dijo este miércoles un funcionario comercial de Estados Unidos.

"El viernes pasado, 12 de febrero, Estados Unidos presentó su objeción", dijo la portavoz del Representante Comercial de Estados Unidos, Nefeterius McPherson, a Reuters en un correo electrónico.

"La presentación de la objeción automáticamente resultó en que la materia fuese enviada a arbitraje. La objeción debería estar en el sitio de internet de la OMC mañana", agregó.

La UE notificó a la Organización Mundial de Comercio anteriormente este mes que quería imponer sanciones luego de que Estados Unidos no cumplió con una decisión original en un caso lanzado en Bruselas en 2003 sobre impuestos contra el dumping en productos siderúrgicos y otros bienes.

La UE ha propuesto imponer un arancel prohibitivo a las importaciones estadounidense de 100% por un valor de US$311 millones, o un arancel de 13,8% a las exportaciones por 477 millones, y se reservó el derecho de imponer más sanciones relacionadas a una práctica llamada "zeroing".

El organismo de resolución de disputas de la OMC tiene previsto revisar la solicitud de sanciones de la UE el jueves. La objeción de Estados Unidos inicia un proceso de arbitraje que usualmente tomar cerca de dos meses en decidir la cantidad de sanciones que podría imponer la UE.

Las normas de la OMC permiten que sus miembros apliquen aranceles adicionales a bienes que son vendidos bajo los precios del mercado si eso daña los negocios en el país importador.

Calcular los aranceles contra el dumping típicamente involucra comparaciones de precios de diferentes lotes de bienes importados para conseguir el promedio de la diferencia de precios.

La disputa con la UE se centra en el método "Zeroing" de Washington para calcular los aranceles, que los jueces de la OMC han considerado como una violación a las normas mundiales de comercio.

La práctica esencialmente ignora -o trata como cero- las ventas donde los bienes importados tienen un mayor precio en Estados Unidos que en su mercado original, lo que según sus críticos eleva injustamente el impuesto.

Estados Unidos ha dicho que pretende cumplir con el fallo adverso sobre la metodología. Pero también se queja de que el panel de la OMC fue más allá de los límites acordados en las normas de comercio mundial al rechazar la práctica.