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El abrazo fintech del Grupo Santander

De la mano de Superdigital, la app de inclusión económica y financiera, el conglomerado español busca abrirse paso en esta emergente industria y se perfila como uno de los principales actores en América Latina.
Viernes, 12/11/2021 Natalia Vera Ramírez

A fines de 2019, cuando el argentino Mariano Pontnau recorría varias casas en el municipio de La Matanza, en la provincia de Buenos Aires, como parte de una investigación para entender cómo las personas hacían transacciones en su día a día, descubrió que diversos rincones de las viviendas son los predilectos por los lugareños para guardar el dinero en efectivo.

Y es que el ahorro debajo del colchón sigue siendo una práctica común para millones de personas en América Latina que aún no aparecen en el radar del sistema financiero. “Conocí a una señora que ahorraba en sobres con dinero en efectivo y los escondía en las distintas habitaciones de su casa. El destino de esos sobres era para alguna emergencia que tenía que resolver en los próximos meses, para hacer pagos y se guardaba un poco de plata”, dice Pontnau.

Mariano Pontnau es el CEO de Superdigital Argentina, una billetera digital de inclusión financiera que funciona como una alternativa al dinero en efectivo para que personas semi o no bancarizadas abran una cuenta y puedan manejar su dinero.

“Nuestro principal competidor es el efectivo y Superdigital pretende entender la lógica de su uso. Emitimos al usuario hasta cinco tarjetas prepagas virtuales de forma gratuita. No tenemos un costo fijo mensual porque el usuario puede utilizar la aplicación y otro mes no. Las cinco tarjetas prepagas virtuales permiten tener un orden más eficiente de sus consumos en lugar de guardar el efectivo en un sobre. Por otro lado, ofrece la posibilidad de transaccionar en el mundo digital”, dice.

Superdigital es el arma fintech que el grupo financiero español Santander eligió para iniciar su conquista de inclusión financiera en América Latina. Asimismo, es parte de PagoNxt, la plataforma de pagos del grupo y que, según la presidenta ejecutiva de Santander, Ana Botín, aspira a ser una de las principales firmas de esta naciente industria en los próximos años.

"Tenemos una plataforma autónoma de pagos globales que esperamos esté entre las 10 o 15 primeras del sector a medio plazo. Tenemos una marca global con 150 millones de clientes que debe ser capaz de competir localmente, tenemos una banca digital de crédito al consumo y tenemos una plataforma de pagos", dijo la ejecutiva en una entrevista a Bloomberg TV.

PagoNxt nació en noviembre de 2020 y se centra en tres negocios principales: soluciones para pagos en comercios, donde Getnet es la empresa bandera; soluciones de pago internacional para empresas y pymes como One Trade, Payments Hub, Ebury, Mercury TFS; y soluciones de inclusión financiera, como Superdigital, para personas en Latinoamérica.

Al tercer trimestre de 2021, según el informe financiero de Santander, los ingresos de PagoNxt aumentaron 41% respecto al trimestre anterior y ascendieron a € 334 millones (cerca de US$ 387 millones).

VIRAJE DIGITAL

La apuesta de Santander en la industria fintech es grande y el COVID-19 aceleró sus planes en esta. “Tras la pandemia hubo un cambio muy grande en la forma en que las personas operan con efectivo. Superdigital les permite migrar a un medio digital que puede ser una tarjeta o un celular. En América Latina hay cerca de 300 millones de personas aptas o disponibles para tener este tipo de bancarización, pero no están incluidas necesariamente en los sistemas financieros. De estas, 192 millones podrían ser atendidas por Superdigital”, dice Leopoldo Martinez, CEO global de Superdigital.

La gran fintech de inclusión financiera –o económica como refiere Martinez– de Santander planea llegar a siete países de Latinoamérica en un año: Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Perú, Colombia y México. Por lo pronto, el mercado brasileño, el más avanzado en fintech es donde tiene la mayor cantidad de clientes: 1,9 millones. En el corto plazo, la fintech apunta a tener cinco millones de clientes y en el largo, 10 millones.

“Cuando hablamos de inclusión económica, hablamos de apoyar a las personas a encontrar nuevas oportunidades de ingresos. También de conectar con productos y servicios que no necesariamente son de banca para que puedan hacer las compras y gastos que necesitan con productos a precios adecuados. Hoy, nuestro análisis muestra que los productos son de ocho a 12 veces más caros para las personas más necesitadas no bancarizadas. Podemos generar oportunidades de nuevos ingresos para las personas y no para el banco poniendo a disposición herramientas de banca para que hagan las transacciones con más seguridad”, dice Martínez.

En ese sentido, para Leopoldo Martinez el primer paso para la inclusión financiera es la económica. “Nuestra estrategia a mediano y largo plazo es permitir que los clientes tengan acceso a productos de crédito, de inversiones y seguros. Todos estos productos van a estar en un ambiente digital, un marketplace donde hay una disponibilidad de varios productos o servicios donde los clientes pueden acceder de una forma directa y adecuada a los precios que necesitan”, dice.

Y es que acceder a este segmento de la población con el modelo operacional de la banca tradicional es muy complejo y el Grupo Santander lo sabe. 

“No somos competidores de la banca tradicional. La principal razón por la que esta banca no aborda este segmento del mercado es que tiene un modelo operativo muy caro. El promedio de costos por ingresos de la banca tradicional es de 50%. Con la plataforma global que estamos desarrollando, los costos por ingresos para una fintech como Superdigital queda en torno al 30% o 20%. Esto permite que tengamos una visión sostenible de negocio que apoye realmente a las personas porque la mayoría de los negocios que tuvieron una estrategia de apoyo a las personas no bancarizadas no tenían una estructura operativa sostenible a largo plazo. Todas las iniciativas locales tenían altos costos, entonces necesitaban de alguna manera cobrar precios altos a las personas que tienen poca disponibilidad de ingresos. Este es un cambio de estrategia muy grande de Santander: crear una empresa digital que sea capaz de operar en múltiples países con una optimización de la parte operativa”, dice Leopoldo Martínez.

Además agrega: “No tenemos mucha competencia en este camino de inclusión económica. La mayoría de fintechs está mirando la inclusión financiera, que es una parte de este modelo. Por otro lado, tenemos los beneficios de ser una empresa del Grupo Santander que tiene un parque tecnológico, experiencia y capacidad de entrega y apoyo que muchas fintechs no tienen”.

Para Darío Bregante, gerente de Regulación Financiera y Fintech de EY, la estrategia desplegada por el Grupo Santander de entrar al mundo fintech con una billetera digital es bastante buena. 

“Antes se veía a la billetera como un producto en sí mismo, pero hoy es considerada como un canal para otorgar más productos. Su rentabilidad no es inmediata, pero sí hay una oportunidad para tener un nuevo punto de contacto con clientes. A través de ella levantan información esencial en temas de finanzas para saber si una persona es un trabajador independiente que genera ingresos y puede solventar un préstamo o un seguro. Y ahí es donde viene el objetivo a mediano y largo plazo que se usa en este tipo de decisiones. El próximo año en casi todos los países de la región se va a dar la reactivación del sector mipyme y en vez de tener esta relación habitual con el sectorista de un banco, se puede hacerlo con un canal digital, una fintech o solución de pago y comenzar a tener esta venta con alguien que sí requiere este producto”, dice.

LA ADQUISICIÓN COMO MODUS OPERANDI

Para convertirse en un actor relevante en la industria fintech, el Grupo Santander se ha valido del crecimiento inorgánico para acelerar este camino. “El rol que está jugando el Banco Santander es interesante. Quiere ser uno de los primeros jugadores del sector y  tiene un proceso de adquisiciones que se centra en empresas que ya están encaminadas. De esa manera reducen el riesgo de introducción y tienen más certeza de lo que van a ganar”, dice Alfredo Mendiola, director de la Maestría en Finanzas de Esan. “El nivel de inversión que tiene el Banco Santander para hacer crecer una fintech, una vez que ya despegó es mucho mayor, entonces ese crecimiento lo puede llevar mucho más rápido que un inversionista menor”.

Así sucedió con Superdigital, que nació como una startup brasileña en 2012 bajo el nombre de ContaSuper y que fue adquirida en 2016 por el Grupo Santander. Anteriormente, en 2014, adquirió Getnet, la plataforma de pagos en comercios por € 353 millones (aproximadamente U$ 409 millones). Y es precisamente esta fintech la que ha crecido de forma exponencial en la región, producto de varias adquisiciones startups que ha ido incorporando y absorbiendo bajo el paraguas de Getnet. En Brasil, el mercado más grande de América Latina, ya es la tercera plataforma de pagos y la primera en comercio electrónico de Brasil por cuota de mercado.

Tal ha sido el éxito de Getnet que en julio de este año Santander la llevó a Europa para reforzar el segmento de pagos en comercios, una actividad que mueve US$ 80.000 millones en ingresos a nivel global. De esta forma, Getnet dará cobertura en más de 30 países desde sus sedes en Múnich y Madrid. En 2020, antes de su ingreso al viejo continente, Getnet  procesó US$ 105.000 millones en 4.000 millones de transacciones y en octubre pasado hizo su debut en las bolsa de Sao Paulo, donde alcanzó una valorización de US$ 1.320 millones y en el  Nasdaq neoyorquino donde su acción se cotiza en US$ 1,74. 

Para Alfredo Mendiola, esto demuestra el potencial de rentabilidad de las fintechs. “Un grupo como Santander puede hacer que el ingreso de estas empresas crezca más rápido porque su capacidad de inversión es mucho mayor y llegan a más mercados. Si bien las fintechs tienen un lado más altruista porque van de la mando con la inclusión financiera, la rentabilidad se puede dar en el corto plazo”, dice. 

En ese sentido, Santander estima que entre 2023 y 2024 la plataforma PagoNxt logre € 1.000 millones (US$ 1.159 millones) en ingresos y genere finalmente utilidad. Por su lado, Mariano Pontnau apunta que la rentabilidad debe ser un punto importante para la sostenibilidad del negocio fintech. “Superdigital es también un producto transaccional que genera ingresos, pero, obviamente, va a evolucionar para incorporar distintas alternativas o soluciones financieras que también van a generar ingresos para la compañía. El negocio tiene que ser rentable para que podamos entregar ese producto, servicio y esta plataforma a las personas que más lo necesitan. Es un círculo que se promueve continuamente”, dice.

No obstante, la caza de fintechs no es la única opción que los grandes bancos barajan para acelerar su digitalización. “Están viendo otras alternativas como la constitución de un banco que nazca 100% digital porque es más sencillo que transformarse en algo digital. También están evaluando alianzas estratégicas con empresas fintechs. De hecho, los principales bancos en América Latina ya han evaluado este tipo de alianzas como lo han hecho Davivienda en Colombia e Interbank en Perú con Rappi para proveer una solución de pago”, dice Darío Bregante.

Por el lado de Santander, la ruta ya está trazada: convertir a PagoNXT, su brazo fintech en la gran plataforma de pagos a nivel global con una agresiva expansión.”Sí, tenemos una voluntad de continuar adquiriendo otras fintechs y bancos pequeños con la visión de que nuestro modelo de negocio y nuestra propuesta de valor va realmente a apoyar a las personas que más necesitan en América Latina. Tenemos que lograr de una forma ágil la inclusión económica y no solo la financiera porque una cosa debe apoyar a la otra”, concluye Leopoldo Martínez.