El mercado mundial del lujo moverá este año unos 220.000 millones de euros, alrededor de 5% más que en 2012, con lo que el sector, que llevaba tres años consecutivos creciendo a doble dígito, desacelerará su progresión por los cambios en el consumo, principalmente en China.

Según la consultora especializada Bain & Company, hasta 2015 la venta de productos de alta gama crecerá anualmente entre 5 y 6%, y en 2025 la facturación multiplicará por cinco a la de 1995.

"Estamos viendo una ralentización del consumo en Europa -primer productor mundial de lujo- debido a cambios en los destinos elegidos por los turistas asiáticos, así como porque éstos ya no realizan gastos tan fuertes como los vistos en el pasado", ha explicado a Efe la socia de Bain & Company Claudia D'Arpizio.

En Europa, el consumo de productos de alta gama se mantendrá plano en 2013 o crecerá, como mucho, 2%, debido tanto a la reducción de la "cesta" media de los turistas como al descenso del mercado interior, principalmente en los países del Sur.

Una de cada cuatro compras de lujo efectuadas en 2012 fueron realizadas por chinos, que ahora gastan menos tanto en su país como cuando salen fuera porque la tendencia es "alejarse del consumo ostentoso para dirigirse a un gasto más conservador".

Además, los turistas chinos están optando cada vez más por viajar a Australia en vez de a Europa, mientras que, a nivel interno, la campaña del gobierno para luchar contra la corrupción a través de regalos está "hundiendo" las ventas de productos de lujo, en especial las de relojes.

En paralelo, en las redes sociales se está generado una corriente de opinión en contra de la ostentación del lujo.

De esta forma, de crecer a ritmos interanuales del 30 ó el 20%, las compras de lujo por parte de la población china crecerán este año entre 6 y 8%.

En Japón, otro de los grandes consumidores mundiales de lujo, la fuerte devaluación del yen impulsó el consumo local, en tanto que está lastrando las compras en el exterior.

En América Latina, las grandes marcas están apostado por Brasil de cara a la celebración del Mundial de Fútbol y de las Olimpiadas, aunque los elevados aranceles continúan frenando la entrada en el país.

Según la misma fuente, en Argentina continúa el "éxodo" de marcas iniciado en 2012 por las restricciones impuestas por el gobierno y el "colapso" de la moneda local.

Al norte del continente, en Estados Unidos, la confianza de los consumidores más ricos, el aumento de aperturas de tiendas en las principales ciudades y la inversión para vincular compra física y online están impulsando el crecimiento de las ventas.

En 2012, el sector movió en el mundo 212.000 millones de euros, el 10% más que en 2011.

Los accesorios se han convertido en la categoría principal en los artículos de lujo personales y, por primera vez, los productos de piel y el calzado (55.000 millones de euros) concentran la parte más importante del mercado, con el 27% de las ventas.

Esta categoría se está beneficiando de los crecientes niveles de gasto masculino, y del interés cada vez mayor en artículos de mejor calidad y mayor precio.

El 26% de las compras corresponden a ropa, el 23% a "puro lujo" -artículos y servicios sin marca- y el 20% a perfumería y cosmética.