El presidente de México, Enrique Peña Nieto, presentará este lunes su iniciativa de reforma energética para modernizar la estatal Pemex, en un entorno polémico y ante acusaciones de un supuesto intento de privatización de la industria petrolera.

La oficina de la Presidencia precisó en un comunicado sobre la agenda de Peña Nieto, que este lunes se hará la "presentación de la iniciativa de reforma energética", en un evento que se desarrollará a las 11:00 horas local (16.00 GMT) en la Residencia presidencial.

Horas antes, César Camacho, presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), al que pertenece Peña Nieto, reconoció que conoce a grandes trazos la propuesta de reforma, pero se negó a explicarla debido a que "en pocas horas" será divulgada.

Camacho afirmó que Pemex "no está en venta" pero aseguró que se requiere una reforma profunda que permita establecer alianzas estratégicas con el sector privado, sin que el país pierda la rectoría, para lograr elevar la producción de crudo y garantizar el abastecimiento de combustible que requiere el desarrollo de la economía mexicana.

Camacho aseguró que los mexicanos quieren reformas suficientes que "no se conviertan en camisas de fuerza, sino con amplios cauces para que las autoridades se puedan mover con libertad".

El dirigente del PRI adelantó que se proponen cambios al menos a tres artículos de la Constitución mexicana, de los cuales el más destacado es el artículo 27, que señala la propiedad de la nación sobre las riquezas del subsuelo.

Aseguró que los particulares que quieran participar tendrán que ajustarse a las reglas y condiciones que establezcan las leyes.

El líder del PRI indicó que su partido se comprometió públicamente con esta reforma transformadora y va a respaldar absolutamente la iniciativa que el presidente Peña Nieto.

Agregó que en la mesa del Pacto por México -un acuerdo entre el Ejecutivo y los principales partidos- se estableció que si no hay coincidencia sobre ese asunto, cada agrupación política presentaría su propia iniciativa.

"El PAN (Partido Acción Nacional, opositor) ya lo hizo, así que el presidente Peña Nieto hará lo propio con el consenso de su partido, y el PRD (oposición de izquierda) sabrá si lo hace o no", enfatizó Camacho.

En julio pasado, el PAN presentó una propuesta que solicita la apertura de este sector a la empresa privada para participar en la explotación de los recursos petroleros, aunque también aclaró que los hidrocarburos deben seguir en manos de la nación.

"La propiedad de los hidrocarburos seguirá siendo de la nación. Pemex seguirá siendo una empresa del Estado mexicano; sin embargo, será una empresa que compita con empresas privadas y con asociaciones público-privadas", afirmó el líder del PAN, Gustavo Madero, al anunciar la iniciativa.

Esta iniciativa propone cambiar los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, los cuales garantizan el monopolio del Estado en áreas estratégicas como la explotación de los hidrocarburos.

Por el contrario, el opositor Partido de la Revolución Democrática (PRD) ha calificado de inaceptable cualquier cambio a la Constitución en materia energética y ha anunciado una campaña en defensa de Pemex.

Para el PRD, cualquier apertura de la industria petrolera al capital privado supone la privatización de Pemex y representa la entrega del patrimonio de los recursos naturales del país.

La senadora del PRD Dolores Padierna indicó este domingo en un comunicado que ese partido presentará "en cualquier momento" su propuesta de reforma energética, que estará integrada de 13 iniciativas, con cambios principalmente en la Ley de Pemex.

"No tocamos la ley reglamentaria porque no cambiamos el 27 constitucional y Pemex pasa de un órgano desconcentrado a ser un órgano descentralizado", indicó.