Empresas argentinas buscan optimizar el rendimiento de sus empleados con siestarios ejecutivos. Se trata de lugares donde hombres y mujeres de negocios pueden descansar en forma organizada para optimizar su rendimiento laboral. Se implementan en diferentes firmas del país en búsqueda de soluciones corporativas.

Por este motivo, el siestario porteño Selfishness -pionero en América latina- se fusionó con la compañía nacional, Drom-Cronobiología donde participan especialistas del CONICET, y está orientada a promover la práctica de hábitos de sueño saludable a nivel corporativo, con una visión científica.

La cronobiología es la ciencia que permite determinar –a través del estudio de nuestros ritmos biológicos- en qué momento del día hacemos mejor determinadas cosas y es la nueva tendencia que siguen las grandes empresas para obtener mejores resultados, sustentables y equilibrados, respetando el bienestar de cada empleado, indicaron los especialistas a Télam.

De esta manera, se busca el alineamiento sistémico entre la persona, el equipo de trabajo y la empresa, tarea que es monitoreada también por profesionales.

Incluso, las firmas disponen de la creación de espacios y tiempos para descansos reparadores (NAP Rooms).

"Actualmente, el 25% de los argentinos padece de problemas severos de sueño y el 50% tiene algún inconveniente para dormir. Esto afecta significativamente la calidad de vida de las personas y, por consiguiente, disminuye el nivel de desempeño de nuestra actividad profesional y social", indicó Daniel Vigo, investigador del Conicet en el Laboratorio de Neurociencias e integrante de DROM Cronobiología.

“Una siesta controlada en ese momento del día, de no más de 20 ó 30 minutos, denominada “power nap” permite reiniciar el día, cuando nuestro cerebro se bloquea frente a las continuas exigencias", explicó Daniel Cardinali, investigador superior del CONICET.