El carbón seguirá siendo la segunda fuente de energía de mayor demanda en todo el mundo, proyectada al 2040. Su tasa promedio de crecimiento se ubica en el orden de 1,3% interanual; desde 147 trillones de BTU en 2010, elevará su consumo a 180 trillones de BTU en 2020 y a 220 trillones de BTU en 2040, aseguró la EIA (Administración de Información de Energía, por sus siglas en inglés), en su más reciente informe de proyecciones.

En el corto plazo se observa que los mayores demandantes de carbón serán China, India y otros países fuera de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Hacia el más largo plazo, el crecimiento del consumo de carbón se desacelerará, debido a la mayor presión de políticas y regulaciones que fomenten el uso de fuentes de energía más limpias, destinadas a reducir o limitar el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero; por tal motivo, las perspectivas de esta energía podrían verse alteradas sustancialmente en un futuro.

En este entorno, el gas natural se convierte en una energía económicamente más competitiva como resultado de la explotación del gas de esquisto, mientras que el crecimiento del uso industrial del carbón se reduce, en gran parte como resultado de las actividades industriales de China.

En el caso de la generación eléctrica, se observa que las fuentes de energía renovables son las de mayor crecimiento para suplir a este sector: se estima que crecerán entre 2010 y 2040, 2,8% interanual. Después de la generación renovable, el gas natural y la energía nuclear son las siguientes fuentes de más rápido crecimiento para generar electricidad.

Los que más consumen. El consumo de carbón está dominado por China (47%), Estados Unidos (14%) y la India (9%), los cuales en conjunto representaron 70% del total del consumo mundial de carbón en 2010. Se estima que esta participación se eleve a 75% de cara a 2040, refiere el informe de la EIA.

Reitera, además, que pese al aumento significativo del uso del carbón en los países en desarrollo no pertenecientes a la OCDE, los impactos ambientales de la minería y la quema de carbón han impulsado políticas y decisiones de inversión para emplear fuentes de energía más limpias como el gas natural en particular.

Como resultado, el consumo mundial de carbón deja de crecer en la próxima década y comienza a disminuir gradualmente a partir de 2025.

Explica el brazo estadístico de energía de los Estados Unidos que "el consumo de todas las demás fuentes de energía (excepto líquidos) crece más rápido que el uso del carbón, en particular en el sector de electricidad".

Por ejemplo, la participación del carbón para generación eléctrica a escala mundial disminuye desde 40% en 2010 a 36% en 2040, mientras que la cuota de las energías renovables se incrementa desde 21% a 25%, la del gas natural desde 22% a 24%, y la participación de la energía nuclear de 13% a 14%.

Productores firmes. Paralelo a las proyecciones sobre el consumo de carbón y sus eventuales bemoles, la producción de carbón, pasa de 8.000 millones de toneladas cortas en 2010 a 11.500 millones de toneladas cortas en 2040, y refleja la misma expansión en el corto plazo, seguido de un crecimiento mucho más lento en los últimos años.

La producción global de carbón se concentra básicamente en cuatro países: China, Estados Unidos, India y Australia, y en el resto de países fuera de la Ocde, como Asia (principalmente Indonesia), señala la EIA en su reporte.
La oferta mundial de carbón aumenta desde 78% en 2010 a 81% de cara a 2040. Solo China representó 44% de la producción mundial de carbón en 2010, y se esperan picos de suministros de hasta 52% para 2030.

La producción de carbón proyectada es muy diferente de una región a otra, y van desde el crecimiento sostenido de China a un crecimiento limitado en los Estados Unidos, y a un descenso constante en la Ocde Europa.

Aumenta el uso del carbón. La respuesta a que el uso del carbón se ha incrementado en el mundo, es que los precios del petróleo se han mantenido altos en los últimos tres años. Inclusive se ha llegado a justificar que es menos contaminante que el hidrocarburo .

Sin embargo, China ha aumentado su empleo, debido a la enorme demanda energética que está acusando; sus compras y producción no son solamente de petróleo , sino además de carbón.

De acuerdo con un reporte de la BBC Mundo, actualmente China quema casi el mismo carbón que consume el resto del mundo junto, y lo utiliza para producir dos tercios de la energía que consume esa nación, además de ser la principal fuente de contaminación junto con los millones de automóviles que recorren las vías del país.

China es, por tanto, un tema particular. El 13% del carbón que consume lo emplea para químicos y cementos, 17% para hierro y acero y 70% para la industria e iluminación.

Pero hacia el largo plazo, China está invirtiendo de manera considerable en energía hidroeléctrica y otras fuentes renovables. Tanto así, que se considera un líder mundial en tecnologías verdes, señala el reporte.

Por su parte, la administración Obama, consciente de ser el segundo consumidor de carbón del mundo, reveló un plan para instaurar nuevos límites contaminantes a las plantas de energía que trabajan con base en el carbón, al referirse a las prioridades ambientales de su segundo mandato presidencial.

Barack Obama dio el anuncio en medio de presiones de ambientalistas y activistas para tomar acciones más agresivas y dar un impulso mayor al uso de energías limpias.