El agosto próximo entrarían en funcionamiento los nuevos trenes del Metro de Lima, una vez que se resuelva el pedido de la empresa operadora sobre un reajuste en la suma que el Estado le paga por kilómetro recorrido, informó este domingo el viceministro de Transportes, Alejandro Chang Chiang.

Según detalló, las 16 observaciones operativas ya fueron totalmente resueltas y la adenda respectiva está lista para la firma, pero el caso está demorando porque en el tema financiero aún no hay un acuerdo.

El funcionario explicó que tanto la empresa concesionaria operadora del sistema como el acreedor en este contrato, que es la Corporación Andina de Fomento (CAF) han planteado un ajuste en la suma que se recibe por cada kilómetro recorrido por el Metro de Lima.

Cabe anotar que ese dinero proviene de los pasajes que el público usuario paga por el servicio, y si en caso este no cubriera el monto a pagar a la empresa operadora, el Estado debe completarlo.

Ajuste no se justifica. Chang Chiang indicó a la agencia Andina que el Organismo Supervisor de la Inversión Privada en el Transporte (Ositran) en su último informe ha señalado que el ajuste en el monto no se justifica. Sin embargo, hizo la salvedad que el análisis de ese organismo regulador se basó en las cifras que Proinversión calculó al momento de la licitación.

"Se entiende que actualmente las cifras hayan cambiado porque hubo más inversión y más costos. Por eso le hemos pedido a la empresa operadora que nos envíe más información con los números actualizados con los que se pueda sustentar el ajuste que pide", explicó.

Aseguró que la demora en resolver el tema no es un capricho ni una cuestión burocrática, sino un asunto que debe verse muy cuidadosamente porque se trata de dinero público, cuyo manejo debe ser muy bien sustentado.

Recordó que el ministro de Transportes y Comunicaciones, Carlos Paredes, le planteó a la empresa operadora del servicio firmar primero la adenda sobre la parte operativa, poner en funcionamiento los trenes actualmente paralizados y paralelamente ir negociando el aspecto financiero, pero que esta no aceptó la propuesta.

"Esperamos que esta semana nos alcancen la información que sustente el ajuste de precios para arribar a un acuerdo y, finalmente, poner en operación los trenes restantes", dijo el funcionario quien subrayó que este tema es una de las principales preocupaciones del sector.

Observaciones. El viceministro reveló además que una de las observaciones operativas estuvo referida al acople de los trenes antiguos (de la década del 80) a los nuevos.

Sobre el particular, explicó que el acople automático no sucedía por lo que tuvo que hacerse un accesorio que permitiera ese acoplamiento y eso implicó una adenda modificatoria sobre la parte operativa.

En otro momento, dijo también que progresivamente se tendrá que ver otros aspectos del servicio del Metro de Lima, como el ordenamiento de rutas para evitar que algunas líneas de buses se superpongan, los espacios para que los buses alimentadores lleven a los pasajeros hasta las estaciones y otros.

"El proyecto no ha sido terminado ni entregado bien diseñado en su totalidad", finalizó.