Sao Paulo. La reforma neoliberal "frenó" los avances de las políticas agrarias en Perú a partir de la década del noventa, según afirmó en Sao Paulo el sociólogo Luiz Fernando Vieira Eguren, del Centro Peruano de Estudios Sociales (Ceps).

"¿Cuál es el problema de la formación de latifundios en nuevas tierras, si hay personas que quieren invertir en tierras libres donde no había nada?", cuestionó el especialista, quien participó en el Seminario Latinoamericano de Política Agraria realizado con apoyo del gobierno regional de Sao Paulo.

Vieira Eguren explicó que el actual modelo agrario de Perú "fortalece la concentración de poder económico, control sobre recursos y poder político, profundizando las desigualdades sociales".

Según el especialista, a partir de las reformas neoliberales adoptadas por el país entre 1990 y 2010, el país andino pasó por una nueva concentración de tierras que surgió con la transformación de cooperativas en sociedades anónimas, adquiridas por grandes inversores.

Los proyectos de irrigación en tierras improductivas para ser vendidas en grandes lotes, superiores de 500 hectáreas, también incidieron para el "retroceso" de esas políticas, apuntó el sociólogo.

La expansión de la minería en los Andes y en el área conocida como "selva alta", en la Amazonía peruana, fueron otros factores expuestos durante el seminario sobre la concentración de tierras.

En el encuentro, que reunió a especialistas de Brasil, Argentina, Perú y México, se informó que en la región costera de Perú, con tierras productivas y fértiles, más de un tercio de las propiedades poseen entre 500 y 3.000 hectáreas, que por su tamaño pueden ser consideradas como latifundios.

"Hace 30 años fue realizada una reforma radical en la cual se eliminaron todos los latifundios. Pero fue un período relativamente corto y se reconstituyeron, con características específicas, los latifundios tradicionales", afirmó.

El actual modelo, llamado "bipolar" por el experto, genera dudas sobre la igualdad de fuerzas entre pequeños y grandes propietarios de tierras.

De acuerdo con el sociólogo, una "brecha" en la ley peruana, que prevé que las áreas de reservas de bosques rurales pertenecen a la nación y no pueden ser explotadas, es la principal herramienta para la expansión de la actividad minera en pequeñas propiedades, que reciben autorización para la explotación de recursos naturales.

A pesar de Perú no tener un "conflicto generalizado", sin un "movimiento social fuerte" en materia de tierras, "es una situación que como no está concentrada no motiva la reacción de movimientos sociales y se presenta mucho en casos individuales que no tiene conexión entre sí", advirtió.