La Paz. El presidente Evo Morales anunció este lunes que el miércoles arrancará la construcción de la planta de amoniaco y urea, que producirá fertilizantes a partir de la industrialización del gas, y demandó a las universidades públicas aportar con nuevos profesionales con “mucho compromiso político” para administrar esas y otras empresas públicas.

El mandatario hizo ese anuncio en Tarija, en el acto de inauguración de las Olimpiadas Nacionales de Universidades "Presidente Evo". Destacó el proceso de industrialización de los recursos naturales en Bolivia, particularmente del gas, y cuestionó la falta de capacidad del empresariado boliviano para asumir ese tipo de retos.

Para el miércoles fue fijado el arranque de la construcción de la planta de amoniaco y urea, que utilizará el gas para la fabricación de fertilizantes. 

“Pasado mañana estamos arrancando con la construcción de la industria de urea del gas, ya empezamos la industrialización”, aseguró en el acto en el que participan representaciones de diferentes universidades.

La estatal Yacimiento Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) firmó en septiembre de 2012 el contrato con la empresa surcoreana Samsung Engineering Co. Ltd. para la construcción de la planta de amoniaco y urea. El proyecto tendrá un costo de US$843,9 millones, financiados por un crédito del Banco Central de Bolivia (BCB).

Entre los productos petroquímicos obtenidos a partir del gas natural, se encuentra el amoniaco como producto intermedio, el mismo que finalmente se transformará en urea para ser utilizada como fertilizante en el agro. 

El gobierno proyecta que de la producción de urea generada en planta, entre el 10 y el 20%, cubrirá la demanda del mercado interno y contribuirá a elevar la productividad del sector agrícola. En tanto que entre el 20 y el 80% de los volúmenes excedentarios serán destinados a la exportación.

Morales lamentó que en Bolivia no haya empresas de la envergadura y conocimiento tecnológico como para encaminar proyectos de esa naturaleza, que son adjudicadas a empresas internacionales. 

En ese contexto, demandó a las autoridades de las universidades públicas contribuir con profesionales para administrar los emprendimientos.

“Está bien que nos hagan extranjeros (la construcción de las plantas), ¿pero no va a ser otro extranjero que administre nuestras empresas?. Como presidente, es como una queja… como una reivindicación: necesitamos nuevos profesionales con mucho conocimiento científico, con mucho compromiso político, capacidad profesional y conciencia social para atender la demanda, no de Evo, sino de Bolivia”, sostuvo y aprovechó la ocasión para exigir a las autoridades universitarias ejecutar los 2.749 millones de bolivianos (US$391,3 millones) que tienen en caja y bancos.

El complejo petroquímico, cuya inversión es la más alta para un solo proyecto en la historia de Bolivia, estará emplazado en la población de Bulo Bulo, en el trópico cochabambino. 

La planta, que entrará en operaciones en el tercer trimestre de 2015, producirá anualmente 420 mil toneladas métricas (TM) de amoniaco y 650 mil TM de urea, y consumirá alrededor de 1,4 millones de metros cúbicos de gas natural por día.

El inicio de las obras es un paso en la era de la industrialización, aseguró en el acto, transmitido por los medios estatales.