Ciudad de México.- El Centro de Investigación para Familias de Empresarios, CIFEM–BBVA del IPADE Business School dieron a conocer los resultados del estudio “Situación y Progreso de las Empresas Familiares para lograr su Continuidad”, que revela que 44% de las empresas encuestadas están en riesgo de no subsistir debido a la acumulación de malas prácticas que, si no se corrigen, terminarán por viciar la dinámica familiar y propiciar la desintegración del negocio.

No obstante, la mayoría de las familias empresarias buscan mejorar y revertir la situación y lograr más, ya que el estudio indica que 24% de las empresas participantes presentan un nivel adecuado de progreso, mientras que 32% tienen temas pendientes por resolver para lograr su continuidad y armonía a mediano plazo.

Los principales hallazgos del documento fueron presentados por Mauricio Pallares Coello, director de Marketing de BBVA México, Ricardo Aparicio Castillo, director del Centro de Investigación para Familias de Empresarios, CIFEM-BBVA del IPADE Business School y Alfonso Bolio Arciniega, Profesor decano de las áreas de Factor Humano y Empresa-Familia del IPADE, dentro de las instalaciones del Instituto.

Durante su participación, Aparicio consideró necesario que las empresas familiares puedan aprender a transitar de manera exitosa por los cambios generacionales y aumentar las posibilidades de afianzar su continuidad en el tiempo. “Desde el CIFEM-BBVA buscamos crear espacios de reflexión y aprendizaje para las familias que buscan la continuidad de la empresa a través de las generaciones; además de contribuir al impulso de una adecuada institucionalización, profesionalización y desarrollo del buen gobierno en la empresa familiar”.

El Estudio “Nivel de progreso de las Empresas Familiares para lograr su continuidad y armonía”, se aplicó en septiembre y octubre de 2019. La muestra incluye a 256 empresas familiares, 88% de los participantes son hombres y 12% son mujeres.

Al respecto, Pallares comentó que la institución financiera tiene el firme compromiso de impulsar al segmento de Pymes y dentro de estas a las empresas familiares al considerar que son un eje importante para el crecimiento económico. "Para nosotros -agregó- otorgar herramientas a las empresas familiares con orientación, guías e información clave a través del IPADE nos ayuda a ser cercanos con el sector, entender sus necesidades y generar acciones conjuntas para que estas empresas perduren a través de las generaciones".

Por su parte Alfonso Bolio expuso que “el cambio generacional, y los consiguientes relevos en las posiciones de liderazgo, están entre los mayores desafíos para las empresas familiares. Planear y ejecutar a tiempo la sucesión es una tarea que no conviene aplazar. La institucionalización de los órganos de gobierno y la profesionalización de la empresa son elementos fundamentales en este proceso”.

Dentro de los resultados del estudio destaca que el cambio generacional y los consiguientes relevos en las posiciones de liderazgo están entre los mayores desafíos para las empresas familiares. Planear y ejecutar a tiempo la sucesión en todas sus dimensiones es una tarea que no conviene aplazar. La institucionalización de los órganos de gobierno y la profesionalización de la empresa son elementos fundamentales en esta etapa.

Los procesos de sucesión entre generaciones aún son el mayor reto que enfrentan las organizaciones familiares, sobre todo en el traspaso de la primera a la segunda generación, aunque también de la segunda a la tercera. Lo que sucede a menudo es que las fórmulas aplicadas que funcionaron bien en el primer relevo generacional no siempre funcionan en el siguiente.

Respecto a la perspectiva positiva sobre su futuro como empresas familiares, 30% se coloca en un rango óptimo que coincide con el porcentaje de empresas que típicamente se espera garanticen su continuidad. En contraste, 70% de las familias está a tiempo de revertir una tendencia que se avizora en su contra.

El estudio muestra que este ámbito ofrece una mayor ventana de oportunidad, debido al grado de incertidumbre que se crea alrededor del momento del cambio de estafeta. De las familias que respondieron, 40% está en riesgo de complicar su supervivencia empresarial por no determinar los tiempos del proceso ni dar certezas a todos los involucrados.

En el tema de la institucionalización es en el que más riesgos se anticipan, debido a que sólo 16% de las empresas manifiesta estar en orden en este rubro; 53% requiere trabajar intensamente en el tema, y 31% presenta áreas de oportunidad.

Sobre el manejo de conflictos, apenas una quinta parte de las familias (20%) aborda los problemas de manera oportuna, mientras que 23% pospone esta tarea y corre el riesgo de entrar en una espiral destructiva, y 57% se halla en una situación que tiende a ser peligrosa, porque pueden pensar que hacen lo “suficiente” sin que sea cierto.

Por otro lado, el estudio muestra un avance positivo en el tema cultural, ya que 49% de las familias empresarias se empeña en fortalecer su cultura y valores, mientras que solo 6% tiene dificultades para hacerlo. El resto (45%) debe redoblar esfuerzos.

En cuanto al perfil de los líderes de las empresas familiares, 58% de los participantes pertenece a la primera generación; 31% a la segunda y 11% a la tercera. Llama la atención el porcentaje tan bajo de mujeres (9%) en cargos de autoridad, un área importante de oportunidad en este tipo de organizaciones. El 91% es liderado por hombres.

También destaca la existencia de 45% de líderes mayores de 60 años, muestra de que, sin duda, el retiro no depende de llegar a una edad mayor y simplemente “irse”. No obstante, es un tema fundamental que debe gestionarse con antelación para asegurar la continuidad de la empresa.

El estudio del CIFEM – BBVA, revela que pese al contexto económico las empresas familiares participantes reportan progreso y crecimiento en su patrimonio en los últimos tres años, 77% indica que han mejorado en sus ventas, 11% dice que han empeorado y 10% que se mantiene igual.

Respecto a cómo están las empresas familiares mexicanas en relación con los estándares mundiales, hay más empresas en una segunda generación en comparación con las estadísticas mundiales. 31% de las empresas están en la segunda generación contra un 22% esperado a partir de la estadística mundial.

El Estudio “Nivel de progreso de las Empresas Familiares para lograr su continuidad y armonía”, se aplicó en septiembre y octubre de 2019. La muestra incluye a 256 empresas familiares, 88% de los participantes son hombres y 12% son mujeres. 32% pertenece a la segunda generación; 29% es el fundador o fundadora; 19% pertenece a la primera generación; 13% a la tercera; 5% no es miembro de la familia y sólo 2% es de la cuarta generación o posteriores.